Petroperú: La gasolina más cara de América

Petroperú: La gasolina más cara de América

Insólito. La empresa Petroperú acaba de emitir un comunicado que debería titularse “No vendemos caro” (22/6/22) para rebatir a GlobalPetroPrice que coloca al Perú como el país donde se vende “la gasolina más cara de América”. Sin embargo, la realidad es otra: Paro de Transportistas del lunes 17, convocado por la Unión Nacional de Transportistas, cuyo dirigente Luis Marcos reclama: “estamos con un combustible (diesel) de valor S/ 18 o S/ 19 el galón, con un alza de S/ 1 semanal” y Geovani Diez, presidente de la Unión de Gremios de Transporte Multimodal, agrega “la exoneración del ISC a los derivados del petróleo, así como el ingreso de los gasoholes de 84 y 90 al Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles (FEPC) no ha dado resultados” (24/6/22).

El “magíster” Pedro Castillo culpa a la guerra Rusia vs. Ucrania del costo de la gasolina por el alza de la cotización del barril del petróleo WTI -actualmente en US$ 106-, sin embargo, Aurelio Ochoa, expresidente de Perupetro, recuerda: “hace catorce años, cuando el precio del barril de petróleo llegó a casi US$150, jamás vimos niveles del costo de la gasolina como ahora, por encima de los S/20… no se justifica el precio que se cobra” (22/6/22).

Es cierto, a mediados del 2008 cuando el barril se colocó en US$ 147, los gasoholes se vendían a la mitad: galón de 98 en S/ 14.87, 97 en S/ 14.79, 95 en S/ 14.26 y 90 en S/ 12.78. Ni el alza de los fletes ni el dólar justifican esta exacción que se realiza para pagar la inmensa deuda de la Refinería de Talara que costó US$ 6,000 millones.

El presidente de la petrolera estatal Humberto Campodónico debería “darse una vueltita” desde sus oficinas en San Isidro hasta San Juan de Lurigancho (grifo Pirámide) para “tanquear” su auto con gasohol de 98 a S/ 31.59 el galón (equivalente a US$ 8.5) o en Ate (grifo Negociaciones JCA) a S/ 31.39 (Osinergmin) y pisaría tierra.

Campodónico –que es una suerte de Doctor Frankenstein de la Refinería “Frankenstein” de Talara- señaló en su primera gestión en Petroperú hace diez años que el presupuesto no pasaría de US$ 1,711 millones (24/5/12), juró: “ni un dólar más”, y seis meses después reveló que costaría el doble: US$ 3,418 mientras que el exministro de Energía Jorge Merino señaló otra cifra: US$ 3,450 millones, nada menos, con una propina adicional de US$ 32 millones (CADE 1/12/12), y así se inició el despilfarro, sin que la Contraloría, presente el informe final de este proyecto.

Petroperú, que registró el 2021 una utilidad neta de apenas 2.5% (US$ 106.3), ni para las galletas, viene importando US$1,429 millones de combustibles en el 2022, La Pampilla US$ 821 millones, Valero US$ 275.7 millones, etc., para una demanda que asciende a 200 mil barriles por día (MBPD), el 60% corresponde a diésel, 25% a gasolinas, y el resto es turbo, petróleo residual, etc. En la estructura de precios: 60% le corresponde a la refinería o importador (Petroperú, Repsol, Valero), 15% a impuestos y 25%, o más, a las cadenas de grifos (Repsol, Primax-Pecsa, Ava). Lo grave es que los privados no compiten, más bien se aprovechan de que Petroperú vende caro para colocarse por debajo y hacer su agosto.