Columnista - Phillip Butters

Dejar de robar

Phillip Butters

25 ene. 2017 00:00 am
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Lo mínimo que se le puede pedir a la dirigencia política -de todos los colores y pelajes- en estar circunstancias es dejar de robar. Lo absolutamente exigible a las empresas constructoras brasileras que llegaron a saquear y organizaron un red criminal que abarcaba a Presidentes, Ministros, Vice Ministros, Congresistas, Gobernadores Regionales, Alcaldes, funcionarios de primer y segundo orden, abogados, y también periodistas, es, primero que nada delatarlos, segundo, devolver lo robado, y tercero indemnizar la Perú.

Y es que resulta inadmisible que desde distintos sectores y en diferentes maneras y volúmenes nos quieran seguir vendiendo el cuento de la seguridad jurídica de los contratos y así continuar en el camino minado de renegociaciones a realizarse en el marco envenenado y minado de cláusulas absolutamente amañadas y plagadas de contra prestaciones leoninas.

Nadie continúa comiendo una cena podrida sabiendo que su familia está vomitando intoxicada porque ya hizo la reserva en un restaurante repleto de ratas y cucarachas porque la reserva ya está pagada y reconfirmada. Eso es lo que han intentado quienes pretendía que continuemos con la estafa del Gasoducto del Sur. Es tal la sinverguensería de los abogados de Odebretch que llegaron a afirmar que el contrato era perfectamente viable si una vez llegado a nuestras costas el gas cuzqueño/serrano/peruano se convertiría en mega watts para exportarse a ¡Chile!, es decir, los brasileros coimean, se tiran nuestra plata, hacen que los peruanos le financien su latrocinio, y quienes se terminarían beneficiando con energía limpia y barata sería los chilenos. A eso, un perfecto traidor a la patria le llama, ¡Integración Energética!

Esa es la misma línea de pensamiento que sugiere continuar con las mismas condiciones en esa “cutraza” que ha resultado vías Nuevas de Lima, o el Proyecto de Olmos, ¿y la Interoceánica?, ¿no pretenderán iluminarla con luces led?. Resulta evidente que se deben buscar salidas legales para terminar con tantas barbaridades, y en ese sentido resultó tranquilizador que PPK diga que: “Odebretch tiene que irse”, sin embargo, eso de que vendan para pagar su multas y ya, no es digerible. Lo mismo para OAS, Camargo-Correia, Andrade Gutiérrez o Queiroz Galvao.

Se debe impedir la continuación del robo y la perpetuación de un sistema inmenso de corruptelas, que se iniciaban contratando a los mejores de Estudios de Abogados para torcer la ley y así medrar en las adjudicaciones, ejecuciones, pagos y cierres de obra.

Todo lo expuesto es casi imposible si somos sinceros, digo, ¿puede caer Toledo sin salpicar a PPK?, ¿no se le deben favores inmensos a la mancuerna Ollanta-Nadine?, ¿el Apra se quedará quieto si intentan solo enlodar al entorno de AGP? Suena al fin del mundo, pero si, el Perú está viviendo su Apocalipsis, digo, ¿habrá un juicio final justo para todos?

 

 

 

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