Poder Judicial versus Cofopri

Poder Judicial versus Cofopri

En redes sociales hemos apreciado el coraje y dignidad de una ciudadana a las puertas de Palacio de Gobierno, concretamente en la calle Pescadería donde se encuentra la Presidencia del Consejo de Ministros. Era el mensaje desesperado de una compatriota de a pie dirigido a las autoridades, empezando por el presidente Pedro Castillo, con el objetivo de que se respete la propiedad privada en Perú.

Esa familia con hijos, entre ellos una niña de ocho años, vive a salto de mata y como inquilinos a pesar de ser herederos de un predio inscrito en Registros Públicos desde la década del cuarenta del siglo pasado, comprado por provincianos que migraron a Lima en busca de un futuro mejor y se instalaron en la capital hace más de siete décadas; pero luego, durante la dictadura de Velasco Alvarado y el Sinamos, fue violada esa propiedad para ponerla en manos de invasores y usurpadores a causa de un atentado socialista contra el Estado de derecho.

En el camino se sucedieron alcaldes provinciales y distritales que dejaron pasar el tiempo, mirando el tema bajo los lentes del clientelaje político, del subalterno interés electorero y la angurria burocrática, que continúa hasta hoy, donde ese Cofopri de un Ministerio de Vivienda percudido por el paso de los Geiner Alvarado, de los Salatiel Marrufo y los empresarios amigotes del régimen de Castillo como Abel Cabrera, tiene mucho que esclarecer, empezando por la curiosa presencia chotana donde pululan también los Alejandro Sánchez, de la casita de Sarratea, y los José Medina, detenido exalcalde de Anguía.

Pero en medio de ellos aparece un amigo de Roberto Sánchez, titular del Mincetur, de nombre Demetrio Rojas García, quien además fue hasta diciembre del 2021 asesor presidencial, para ser impuesto luego en Cofopri y es quien firmó la arbitraria Resolución N° 017-2022-COFOPRI/TAP, del 1 de febrero pasado, para que después, cual premio, sea designado como director de Asuntos Jurídicos del Mincetur, al lado de su “brother”, el ministro Roberto Sánchez.

Se espera que los Juzgados en lo Contencioso Administrativo esclarezcan esto, máxime cuando Demetrio Rojas tiene una conviviente y “suegro” chotanos, de apellidos Marrufo Cabrera, y deberá deslindarse algún tipo de parentesco con los arriba citados, siendo muy grave el hecho de que no solo pisó y pasó por Cofopri, sino que desde este año borró esos nombres de su declaración de intereses, ¿o será también porque fue asesor palaciego al lado de Bruno Pacheco?

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