Mahia Maurial MacKee es una docente universitaria que ha laborado en instituciones de Bolivia, Estados Unidos, Honduras y Perú. Sin embargo, también ha dedicado su vida a la literatura, especialmente, a la poesía. Ha publicado Espejo del alma (2019), su primer libro de poesía, y Testimonios y crónicas I (2020), que recoge a manera de autorreportaje, su trayectoria personal y profesional. Este año acaba de publicar dos libros: Poesía en tiempo de cuarentena o los peces de colores y, su último poemario, titulado Amanecer Barranque-ando (Manofalsa editores, 2021).
Con respecto a Poesía en tiempo de cuarentena o los peces de colores, fue publicado a inicios del año y nació, precisamente, a partir de la pandemia y el encierro que se generó como consecuencia de ella. Se trata de un texto en cuyos poemas se evoca a las amistades y también se sumerge en la nostalgia que se produce al no estar cerca de la familia. En suma, muestra un espacio muy personal de la autora que invita a conocer a partir de cada verso, un espacio abierto que sirva como canal de desahogo del encierro y de la agonía que trajo la pandemia, sobre todo, en los primeros meses.
Por otro lado, sobre el último libro que ha publicado hay mucho que decir. Amanecer Barranque-ando es un texto compuesto por 27 poemas breves, que no llevan título y que se han construido con influencia del haikú, ese tipo de poesía japonesa breve, pero con una fuerza poética que va más allá de las palabras. El contexto se sitúa en Barranco, donde se puede apreciar la playa y los floripondios que retratan la calle donde la autora vive. Esto le da un carácter mucho más confesional y de cercanía. Todo está retratado en carboncillo, al igual que otras ilustraciones al interior que forman parte de su propia vida. La ilustración de la carátula estuvo a cargo de Ximena Maurial y el diseño de interiores a cargo de Luis Fernando Vargas.
Sobre los poemas, podemos encontrar algunas influencias importantes. Por ejemplo, el poema 7 advierte una influencia de Jorge Eduardo Eielson y el poema 13, de Pablo Neruda. Asimismo, a pesar del tono personal, no deja de lado el tema del amor, que puede apreciarse en los poemas 4, 5, 19 y 25. El poemario, en general, invita a la lectura y al descubrimiento personal, pues, como menciona en el poema 22: “Los escritos cobran vida y son retazos que se van tejiendo”.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Mira más contenidos siguiéndonos en Facebook, Twitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.