¿Por qué los institutos técnicos?


¿Por qué los institutos técnicos?

En el Perú y el mundo ha existido un sentimiento de desvalorización hacia los oficios técnicos. Se trata de una vieja tradición que se remonta a la Edad Media, que valorizaba por encima de todo a la educación filosófica-humanística enfocada a las letras y artes. Dentro de esa concepción las principales profesiones eran las de derecho, medicina, ingeniería y arquitectura conforme fueron evolucionando en el Renacimiento. El arte como tal estaba en un pináculo igual a las anteriores. A su lado teníamos la formación teológica para los sacerdotes y por cierto la militar. En esta escala de valores el sacerdocio o el ministerio religioso en todas las ramas del cristianismo, pasaba por delante de las profesiones liberales y de la milicia, solo después de la nobleza. Pero con el tiempo eso fue cambiando. No así en el mundo islámico donde los mulás o ayatolás, según fuere cada país o rama del islam, siempre conservaron su primacía como intérpretes autorizados de Alá. Los religiosos en el mundo islámico han conducido muchas revoluciones, particularmente contra Occidente, y se les contempla en el más alto pináculo de la sociedad.

En el mundo occidental la revolución comercial primero y la industrial después, trajeron la necesidad del operario calificado sin el cual no funcionaban los negocios o industrias. No se trataba de los viejos artesanos medievales, sino de personas que dominaban ciertas técnicas simples, pero sin las cuales no funcionaban las empresas. Así se fue creando la necesidad de formar a personas especialmente capacitadas para realizar ciertos trabajos, manuales o no, fuera del ámbito de los ingenieros, pero indispensables para mover la industria o el comercio.

Ese es el origen de los institutos técnicos en el mundo y en el Perú y cabe decir que los tenemos de todos los tipos. Algunos excelentes como el Senati, ahora incluso elevado a universidad. También tenemos el caso de la UTEC, del grupo Hochschild, que ha seguido una evolución similar. Y así hay muchísimos otros casos largos de enumerar. Ofrecen un entrenamiento práctico, que no se da en la universidad que es más teórica. Por eso los institutos técnicos son indispensables para el entrenamiento de los trabajadores en todos sus niveles. Pero de ahí no se puede llegar a la conclusión de que los alumnos de los institutos técnicos trabajen gratis durante tres años. Se pasó la congresista Bartra.