La mayoría abrumadora (105 de 130) del Congreso, pasado mañana viernes 16, inhabilitarían políticamente por 10 años al expresidente Martín Vizcarra, actualmente electo congresista, más votado del nuevo Congreso. Lo que lo convierte “ipso jure” presidente de las juntas preparatorias del nuevo Congreso y probable presidente del mismo.
Hace 5 meses, noviembre de 2020, los congresistas vacaron a Vizcarra de la presidencia.
Causales no pertinentes en noviembre 2020 ya que estaba ejerciendo la presidencia y ahora causales fútiles como el haberse vacunado antes que la población.
En el primer caso, derrocamiento de Vizcarra aceptado por Vizcarra que el Perú profundo rechazó; es decir, apenas asumida la presidencia por Manuel Merino, la población irrumpió en el Congreso para expulsar a los 105 vacadores quienes tuvieron que escabullirse y desde esa noche continuaron en todas las ciudades del país manifestaciones multitudinarias reprimidas por el gobierno golpista. A los días, cada vez más fuerte la represión más rabiosa la resistencia y multitudes sitiando el domicilio del golpista y la residencia de su efímero premier Flores Aráoz; hasta que al fin de la semana el golpista tuvo que renunciar y los vacadores esconderse para evitar la ira popular.
Este viernes, si se declara la inhabilitación, ¿habrá alzamiento popular?
Para una respuesta cabal, en noviembre de la vacancia, ¿realmente hubo ofensiva de los manifestantes?, ¿los vacadores realmente se sintieron en peligro de muerte?
Si la respuesta meditada es SÍ, entonces es probable que las multitudes exaltadas por indignación puedan incurrir en ejecuciones de cualquiera de los 105 vacadores-inhabilitadores.
En esta situación, el planteamiento de vacancia al presidente Sagasti es la más torpe provocación del Congreso.
Por otro lado, insistir en la inhabilitación de Vizcarra es ensuciar estas elecciones que en su primera vuelta son inobjetables. No perturbar de acá a la segunda vuelta que prácticamente está definida; pues, la diferencia que le lleva a la candidata Keiko el candidato Castillo es insalvable y a ello contribuye que el primer votado del Nuevo Congreso mantiene el 71% de respaldo del pueblo.
Significa la transmisión tranquila del poder y encarar la era del “CAPITALISMO RACIONAL” ya que mundialmente el “CAPITALISMO SALVAJE” ya está difunto igualmente en el Perú el “capitalismo requete salvaje”.
Desde el 1 de agosto tienen que ponerse los cimientos del “capitalismo racional”, es decir, el “PERÚ PRIMERO”: una de las grandes potencias del mundo para lo cual tenemos recursos naturales en exceso y somos genio creador de gran cultura. El Incario.