¿Que existe el equilibrio del poderes?, sí. ¿Que es potestad del Congreso negar la investidura a un nuevo presidente del Consejo de Ministros?, sí. No obstante vale preguntarse, ¿es oportuno hacerlo en medio de una crisis sanitaria cuando arrecia el virus del Covid-19 que va cobrando la vida de alrededor de 50 mil personas en el Perú, según estadística del Sistema Informático Nacional de Defunciones- Sinadef?, el sentido común indica que no. Pero esto fue lo que sucedió con el otrora Gabinete Cateriano que no obtuvo la confianza o investidura de la representación nacional, situación inédita en el país, originando un revés en la Administración Pública que prácticamente la paraliza, porque no solo es el cambio de un primer ministro, es lo que la Constitución llama “Crisis Ministerial”, que obliga a renunciar a todos los titulares de las carteras del Ejecutivo, esperar sus reemplazos, existiendo para firmar sólo actos de mero trámite hasta la instalación de la nueva gestión, que a su vez nombre a sus equipos de confianza, actualicen sus firmas y se empapen del estado situacional de los sectores que reciben; en suma, un promedio de 30 días aproximadamente de cuasi paralización en la toma de decisiones, lo que en épocas de emergencia sanitaria representa “vidas humanas”.

Vista esta situación, el Ejecutivo en un promedio de 48 horas dio por cerrada la crisis ministerial suscitada nombrando un nuevo premier, el general (r) Walter Martos, ex ministro de Defensa, y designando nuevos titulares en los sectores de Trabajo, Mujer, Energía y Minas y el mismo Defensa. ¿Qué diremos del nuevo presidente del Consejo de Ministros?, que se le ha visto activo durante la emergencia sanitaria, que ha interactuado y coordinado acciones con las autoridades subnacionales, lo que facilitará su gestión, que proyecta imagen de orden y disciplina, necesarias en una coyuntura tan compleja como la actual, todo lo cual nos da la idea de que el jefe del Estado ha optado por lo pragmático más que lo político, sin renunciar a respaldar las Reformas de Estado como la Universitaria, que tanto escozor ha causado en ciertos partidos vinculados a universidades no licenciadas.

¿Podemos ver el “vaso medio vacío” del nuevo Gabinete Ministerial?, sí claro, ¿pero en las actuales circunstancias esto suma?, estimo que no. El Ejecutivo debe capear el temporal de la pandemia y detener su propagación, evitar la muerte masiva de peruanos y peruanas, obedeciendo a una estrategia de salud pública que expertos de la materia propongan y que se les debe escuchar sin celos ni mezquindades en los réditos que se obtengan. Estamos claros que nuestra primera prioridad es “llegar vivos al 2021, al Bicentenario de nuestra Independencia”, en tanto llega la vacuna o la cura del letal Covid-19. La economía y las Elecciones Generales sin interferencia de poderes son necesarias atender sin descuidar la salud pública.