Francisco Morales Bermúdez el 30/06/1979 “expidió” el Decreto Ley N° 22.591 constituyendo para el Banco de la Vivienda el Fondo Nacional de Vivienda –Fonavi– estableciendo que para crearle “fondos” se obligó a los trabajadores a “contribuir” con recursos financieros que se descontaban de sus remuneraciones, lo que no era un impuesto. Ese banco, en su actividad comercial, mediante préstamos financiaba la adquisición o edificación de viviendas. Obviamente los que obtenían préstamos debían devolverlos con sus respectivos intereses. Se conoció que sólo de 1985 al 1998 se “recaudo” 19 mil millones de soles. El 06/05/1992, se declara en disolución el Banco de la Vivienda del Perú para la definitiva liquidación de sus bienes y negocios.

El 07/12/2010 por Ley N° 29.626 se dispone devolver a los trabajadores el total de sus aportes al Fonavi con los de sus respectivos empleadores, debidamente actualizados. Ha transcurrido más de 10 años y hasta la fecha no se devuelve la totalidad del dinero que se descontó de sus remuneraciones a los trabajadores. Por esto no solamente han recurrido a acciones judiciales sino que con frecuencia los fonavistas salen a las calles a exigir su derecho. Se les impuso “esa contribución” para una entidad bancaria dedicada al comercio de edificación y préstamos para vivienda. Los que obtuvieron créditos han tenido que pagarlos con sus respetivos intereses, pero a los trabajadores que unilateralmente se les descontó parte de sus remuneraciones no se les devuelve las sumas descontadas actualizadas.

Hay dos cuestiones imprescindibles de explicar: Una es que los fonavistas ya son ancianos. Son más de 42 años desde que se les obligó a “contribuir” para “generar” fondos para el negocio de las viviendas. La otra es que durante tan prolongado tiempo, para la devolución de las sumas descontadas a cada trabajador hay que tener en cuenta el poder adquisitivo de nuestra moneda desde el momento del descuento y el de la devolución, así como considerarse necesariamente el interés que han generado las sumas que se les descontó en cada mes durante años de trabajo. Por ello en la Ley N° 29.626 se dispone que el dinero a devolverse sea debidamente actualizado.

Pero al margen de los citados hechos, es elocuente que los “creadores” del Fonavi y las autoridades de estos últimos años no tienen conciencia del daño generado con una disposición legal injusta.

¡No debe persistirse en abusar del poder!

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.