La lorna (Sciaena deliciosa) es un pez que vive entre los 5 y 50 metros de profundidad, se mueve en fondos de arena o fango y se distribuye entre el litoral de Ecuador y el sur de Chile. Según los pescadores, suelen ser capturadas incidentalmente aunque se empleen diferentes aparejos o anzuelos y con otras especies objetivo. Posiblemente de ahí derivan las expresiones “caer como lorna” y “lo agarraron de lorna”. En ambos casos, ser lorna es equivalente a tonto, persona que se deja embaucar o que pierde con facilidad e inocencia. Este artículo pretende ser un llamado a la conciencia nacional para “que no nos agarren de lornas”, a la hora de defender un patrimonio tan valioso como la pota o calamar gigante.
Se trata del recurso pesquero que más empleos genera en el Perú, es capturada exclusivamente por nuestra flota artesanal y explica el 40% de los desembarques para consumo humano. En los 18 meses de pandemia, nuestros hombres de mar han logrado mantener niveles de captura importantes y que decenas de miles de empleos se preserven. Sin pota, el 2020 hubiera sido un año aún más complicado del que fue para la pesca. Tendríamos pues, mucho que retribuirles, pero no ha sido así.
Aún encontramos una flota artesanal con altos niveles de informalidad, a pesar de la existencia de procesos de formalización con más de cinco años en curso. Éstos, no obstante que se proponen, nunca se materializan. El no concluir este ordenamiento, que debió ser sumario, es altamente costoso en términos de oportunidades para la innovación, la profesionalización de la actividad y la inclusión a la economía formal. ¿Cómo logramos lo último, si no somos capaces de regularizar el estatus legal de la flota?
Por otro lado, esta especie también se distribuye en aguas internacionales del Pacífico sur, por lo que, su manejo racional pasa por lograr acuerdos con el resto de países que también la pescan. Para eso existe la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS). Sin embargo, la posición de Perú en dicho espacio ha sido hasta ahora poco beneficiosa. Obtuvimos una reducida cuota de jurel (2 % del total) y no ejercemos el liderazgo debido en el manejo de la pota.
Perú, el país que más captura calamar gigante en el mundo, debería encabezar las iniciativas de mejora pesquera, promoviendo evaluaciones poblacionales a nivel regional y siendo abanderado del combate contra la pesca ilegal que desde aquí hemos venido denunciando.
En 16 días será la siguiente reunión del Comité Científico de la OROP-PS. Se tratarán importantes asuntos que apuntarán a avanzar en la gestión responsable de la pota. En ese contexto, el Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante, CALAMASUR, ha presentado un modelo conceptual de evaluación regional del stock de pota y, adicionalmente, ha expresado en un documento, su preocupación por las presuntas operaciones ilegales de más de 80 embarcaciones industriales asiáticas, que la ONG Global Fishing Watch ha detectado operando durante 2020 sin tener registro activo por la OROP-PS.
Esperemos que, esta vez, las autoridades apoyen los esfuerzos que se realizan desde CALAMASUR, dado que estos apuntan a lograr una gestión de la pota basada en la mejor ciencia disponible, y que se coordine con los países vecinos para enfrentar el peligro para la seguridad regional que representa una flota asiática subsidiada y depredadora. ¡Que no nos agarren de lornas!

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