Rafael Hidalgo

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DESDE EL FARO

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El gasoducto imposible

Ha tardado casi once meses el ministro de Energía, Francisco Ísmodes, en darse cuenta de que no tiene otra opción que seguir el trazo del antiguo proyecto del  Gasoducto Sur Peruano (GSP) para el nuevo ducto, bautizado como Sistema Integrado de Transporte de Gas Zona Sur del País (SIT Gas).

La consultora londinense Mott MacDonald señala que la opción más rápida para el SIT Gas es mantener la ruta original, que solo tomaría tres años. Es decir, en el mejor de los casos, se contaría con el tubo operando en el 2025.

No obstante, con el actual crecimiento de la demanda eléctrica, los expertos (COES y César Gutiérrez) señalan que las tarifas eléctricas se dispararán hacia el 2021, porque el Nodo Energético Ilo-Mataraní que es dual (gas o diesel) tendría que operar a tiempo completo utilizando diesel, lo que obligaría a importar Gas Natural Licuado (LNG) vía marítima hasta que el Gasoducto opere.

Parece inminente que el Perú trocará su papel de país exportador de LNG muy barato a México (US$ 0.50 por millón de BTU en boca de pozo) a país importador a precio internacional con FSRU (Floating Storage Regasification Unit) a por lo menos US$ 5 el millón de BTU.

Problema aparte es el plazo que tome el arbitraje que ha iniciado la socia de Odebrecht, la española Enagás (que contaba con el 25% del GSP), ante el CIADI por US$ 511 millones (que conllevaría a un riesgo para el Perú de US$ 2,044 millones). Es obvio que se tendrá que esperar el laudo para saber si el Perú podrá utilizar el Estudio de Impacto Ambiental del GSP para acortar los plazos y si se podrá disponer a un precio conveniente los tubos que se encuentran a la intemperie (800 kilómetros de ductos) a cargo de Osinergmin, que ha subcontratado a la empresa Estudios Técnicos (filial de SGS).

Aun no se revela inversión requerida. El GSP iba a costar US$ 7,300 millones a precios del 2019, el nuevo costo se actualizaría hacia arriba a precios del 2025.

Un problema medular que se tendrá que enfrentar es el financiamiento. Esta vez no se podrá contar con el cargo en la factura eléctrica -llamado Garantía de Red Principal en el financiamiento del Gasoducto Camisea-Humay y Cargo de Afianzamiento de Seguridad Energética en el GSP-, ya que fue eliminado por ley del Congreso.

¿De dónde, peccata mea, se podrá obtener alrededor de US$ 10,000 millones?

Rafael Hidalgo

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