Rafael Hidalgo

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DESDE EL FARO

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La Cenicienta de la Economía

El indicador económico que es una suerte de Cenicienta es el empleo. Mientras el ministro de Economía, Carlos Oliva, jura que el PBI crecerá 4 %, que la inversión minera llegará a US$ 12,200 millones y la inversión pública aumentará en 14 %, la tasa de empleo (población ocupada sobre población económicamente activa) exhibe magros guarismos.

El empleo formal viene cayendo desde el año 2017. En el período octubre 2017-septiembre 2018 cayó en 0.7 %, pero lo más grave es que en el empleo juvenil –menores de 24 años– la caída se sitúa en 3 %.

De la población ocupada en el área urbana, que asciende a 12.9 millones, apenas el 33.7 % (4.4 millones) tiene empleo formal, de los cuales el 75 % está en la costa (3.3 millones), 18 % en la sierra (790 mil) y apenas el 7 % en la selva (300 mil). Esta es la realidad. El trabajo con vacaciones, CTS y Seguro Social es un bien escaso.

Otro dato que marca el camino al enfriamiento económico es que la última Encuesta Permanente de Empleo (EPE) de Lima Metropolitana señala que el ingreso promedio mensual cayó 3.4 % entre la población con primaria (S/ 1,016.90), es decir, la población con menos grado de instrucción. También bajó en 0.2 % el ingreso mensual promedio del sector construcción (S/ 2,062), que antes era uno de los más dinámicos.

La tasa de desempleo a nivel nacional es de 4% y es más alta en las mujeres (4.1 %) y entre los jóvenes (11.1 %). En cambio, en el mismo período, el empleo informal urbano (trabajadores sin beneficios sociales o que laboran en unidades no registradas) se incrementó en 4.4 %.

Es decir, la informalización sin prisa pero sin pausa, viene ganando terreno. Como en el cuento de La Cenicienta, hay una hermana menos favorecida, que en este caso es la ocupación (empleo). El programa económico al parecer tiene otras prioridades, hermanastras del cuento de La Cenicienta que merecen más atención de las autoridades económicas.

Sin embargo, no hay que olvidar que la verdadera pobreza no es carecer de todo, sino no tener trabajo.

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