Rafael Hidalgo

Rafael Hidalgo

DESDE EL FARO

Acerca de Rafael Hidalgo:





La ley para resucitar al perro muerto

Fuerza Popular, la bancada mayoritaria del Congreso, acaba de presentar un proyecto de ley para aliviar la deuda bancaria (Octavio Salazar PL N° 3267/2018-CR), en especial la de los empleados públicos (salud, educación, Poder Judicial, Ministerio Público, y miembros de las Fuerzas Armadas y Policía).

El proyecto busca establecer un régimen de tres años en que los bancos otorgarían refinanciaciones a los deudores que aún no hayan caído en la falencia de tener más de 12 cuotas atrasadas (pérdida). Solo contempla a tres categorías: crédito con problemas potenciales-CPP (dos cuotas atrasadas), deficiente (cuatro cuotas) y dudoso (12 cuotas).

La deuda por habitante en Lima Metropolitana en el siglo XXI se ha multiplicado por cinco, pasando de S/ 18,247 a S/ 98,535. Esto se debe a los créditos vehiculares, al crédito hipotecario y a la explosión de las tarjetas de crédito y el crédito de consumo. En el resto del país la situación es semejante.

La deuda de los hogares, a nivel nacional, se ha colocado en S/ 89,516 millones, de los cuales los impagos (morosidad) alcanzan el 4.26 % (S/ 3,813 millones). Una pendiente peligrosa.

Una deuda atrasada tiene dos responsables: primero el deudor pero, también es responsable el funcionario que alegremente otorga créditos a doquier. En tarjetas de crédito, las mayores morosidades son de los bancos Azteca con 9.81 % y Falabella con el 7.69 %.

El universo de deudores podría estimarse grosso modo en 312 mil personas. No es poca cosa. El proyecto plantea que los bancos podrían refinanciar estas deudas en condiciones atractivas, sin embargo, aún es temprano para vislumbrar con claridad quién o quiénes pagarían la factura de esta condonación de intereses: ¿los bancos, el Tesoro Público, los alicaídos deudores?

En el último antecedente que se recuerda, fueron los programas de salvataje bancario a los agricultores del año 2000, paralelos a la famosa Ley Chlimper (Ley de Promoción Agraria), donde el Estado aportó US$ 500 millones en bonos.

Finalmente, es bueno recordar que deuda que no se paga no solamente acarrea problemas al deudor -que se convierte en un paria en el sistema financiero-, sino que los dueños de los bancos tienen que aportar de su propio peculio -al margen de las garantías que respaldan el crédito- la misma cantidad de la deuda impaga (provisiones). Actualmente, el nivel de provisiones bordea los S/ 12,146 millones.





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Heresi dice que Galarreta tiene responsabilidad política por nombramientos irregulares

Heresi dice que Galarreta tiene responsabilidad política por nombramientos irregulares