Raúl Mendoza

Raúl Mendoza

PUNTO APARTE

Acerca de Raúl Mendoza:



Vida de Joaquín

“El amor romántico tiene aspectos de sumisión”, lee en una revista que reporta la quema de una cruz en Ucrania por parte de una feminista radical de Femen. ¡Tanto odio! Cierra. Tiene los ojos fijos, inflamados como si salieran de sus cuencas. Piensa en las cuentas y en el corte intempestivo del jornal. Ha comprado una revista de Historia para su hijo. “Nunca lo veo, pero estudia en la PUCP”, piensa, apretando el entrecejo. La señora del asiento de enfrente, molesta, le hace una señal. Joaquín se pone de pie y cede el asiento a una joven que ocupa el sitio sin mirar.

Joaquín sabe que pronto llegará. Se persigna frente a María Auxiliadora, la joven desliza sus dedos sobre una pantalla. Joaquín ve que también lo hacen los demás. Teclas, luces, mundos pararelos, microcosmos, obcecados ojos. Por fin ve un asiento detrás. Abre la 46. La Inquisición española. “Sin pruebas y a testimonio cada quien es llevado al llamado ‘cuarto de los secretos’ a esperar”… Hojea, “el sambenito era llevado por los penitentes católicos por las calles llenas”. Stalin, página 77. Las purgas, la persecución. Página 98. La peste europea que mató a medio mundo en el XIV (tras guerra y hambruna). En la 122, un hombre del XIX muere por una infección que el XX pudo curar (Su madre muere por un mal que el XXI quizás llegue a curar).

Piensa en los ajustes que deberá hacer para que su hijo siga en la Universidad. Un letrero le advierte que es prudente centrar los ojos fuera del bus. “El romanticismo de los 20”, lee casi al final. Traza números en un papel, azorado, sin saber si alcanzará para la luz. Nunca se puede nivelar. “El romanticismo y el machismo heteropatriarcal” dice la sumilla en calibrí rojo escarlata. Se concentra en las grafías. Sonríe al vacío recordando a la chica de sus catorce y el sublime beso junto al mar. “Debe ser un violador”, susurra una señora regordeta a su hija. “¿No le ves la cara?”. Joaquín abre el periódico, la economía no crece. Observa un tramado de fotos, red de corrupción. Estruja la hoja. El cobrador se lía en broncas, sencillea; los carros saltan, braman, chillan, ¡tanta ira, tanto desamor!

La mujer de Joaquín lo espera. Compras. 8pm. Él baja, apura el paso, humea. “Jodido Zavalita, jodido yo, jodido el mundo ¿Cuándo se echó todo a joder?”.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Represalias a fiscal por denunciar a corrupta Odebrecht

Represalias a fiscal por denunciar a corrupta Odebrecht