Raúl Mendoza

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PUNTO APARTE

Acerca de Raúl Mendoza:





¿Yo? ¡Ahí!

Puede sonar a mito, pero los experimentos de Masaru Emoto demostraron que las moléculas del agua se transforman según la energía que les transmites. Somos casi todo agua, así que en un clima de malas vibras cotidianas fácil arrasan las enfermedades y las baterías te abandonan con el sol. El grado de toxicidad de unos o de las palabras que utilizan o utilizas te afecta más de lo previsible. Dicen que las actitudes afectan la realidad porque según la tesis de la neuroplasticidad generan conexiones neurológicas, aportan a la transformación de tu cerebro, con lo que tocan las nuevas notas que das a tu vida.

Se cree que, como el creador de un holograma, fabricas tu realidad. Más allá de las conjeturas, ¿has pensado que te das con tu actitud? Por decir, en un experimento logré registrar que muchos limeños responden con un “¡Ahí, como siempre!” o “¡Ahí tranquilo!” o “más o menos” a la pregunta de ¿Cómo estás? Decir “ahí” es como definirse en una estática permanente, en una vida lineal y rutinaria. Quizá las respuestas que regalamos ya definen nuestro mundo y nuestra vida. ¿Y qué tal un “extraordinariamente bien”? ¿Nos hemos tragado el cuento de que la vida plena es imposible y que nada puede mejorar? ¿Qué es una vida plena? Sirve responderte de un 1 (mal) a un 10 (muy bien) sobre cuál es tu situación, si eres un “ahí” a perpetuidad o un “extraordinariamente bien”.

Todo puede cambiar con tus actitudes. Preguntemos: ¿Tienes relaciones (romance, sexo…) satisfactorias?¿Estás siempre ocupado?¿Vives en la aventura (cosas, situaciones y lugares nuevos) ¿Te gusta tu entorno, tu barrio, tus lugares frecuentes? ¿Estás sano y, si no, lo puedes controlar? ¿Vas a un gimnasio o montas bicicleta o…? ¿Tienes una vida espiritual? (No dije necesariamente religiosa) ¿Tienes una vida intelectual? ¿Lees, vas a cursos, a presentaciones? ¿Y qué tal tu autoestima? ¿Tanto te importa el “qué dirán” que te apresa? ¿Te apasiona tu carrera? ¿Escribes, pintas, cincelas? ¿Y tu familia qué? ¿Haces voluntariado? ¿Te das gustos o te culpas? ¿Vives cada momento (mindfulness) centrado, tan centrado en los entornos como Sherlock Holmes? ¿Te preocupas demasiado? ¿Siempre estás a un pie de tu abismo imaginario? ¿Cuántos tóxicos te abruman? ¿Y amenazas? De seguro y por tantas razones asumirás que tu puntuación es baja y que la zona de confort es tu fortín, tan fortín como tu lápida. ¿Te atreves a salir?





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