¿Sabías que hasta el 2019, los edificios y construcciones solo podían ser depreciados a razón del 5% anual, y los bienes muebles con porcentajes máximos de hasta de 25%, 10% y 20% anual? Lastimosamente, este régimen ordinario ocasionaba que la recuperación de la inversión se dé en un mayor plazo, por ejemplo, la inversión en edificios se recuperaba todavía en 20 años (5% anual).

No obstante, con el fin de promover la inversión privada en tiempos de la covid-19 se ha creado un régimen especial de depreciación para que los contribuyentes del régimen general del Impuesto a la Renta (IR) puedan recuperar en un menor plazo su inversión.

Así pues, para todos los contribuyentes del Régimen General del IR se ha establecido que a partir del 2021, i) los edificios y las construcciones se podrán depreciar a razón del 20% anual siempre y cuando la construcción se hubiera iniciado a partir del 01.01.2020 y que hasta el 31.12.2022 se tenga un avance de obra mínimo del 80%; y ii) los equipos de procesamiento de datos, maquinaria y equipo, vehículos de transporte terrestre con determinada tecnología, y los híbridos o eléctricos o de gas natural adquiridos en el 2020 y 2021 se depreciarán con porcentajes máximos hasta de 50%, 20%, 33.3% y 50% anual respectivamente.

Por su parte, para los contribuyentes con giro de hospedaje, agencias de viaje y turismo, restaurantes y otros se ha establecido que durante los ejercicios 2021 y 2022, i) los edificios y las construcciones se podrán depreciar a razón del 20% anual (en cuyo caso no se requiere los requisitos mencionados en el párrafo anterior); y ii) los vehículos de transporte terrestre en general, se depreciarán con un porcentaje máximo de 33.3%.

Creemos que, si bien este nuevo régimen es una buena oportunidad para que las empresas puedan recuperar su inversión más rápidamente, considerando las nuevas restricciones (aislamiento social obligatorio, toque de queda, etc.), lo más adecuado sería que se establezcan mayores facilidades, por ejemplo, incrementar los porcentajes de depreciación, reducir requisitos y condiciones, ser más flexibles con los sectores más golpeados, Entre otros.

Denisse Gamarra Rubianes