Los presidentes deben tener presente que ellos son la persona más importante de un país y que, por lo tanto, deben comportarse como si no lo fuera.
Con mucha frecuencia se producen innecesarios enfrentamientos entre el Congreso y la presidencia porque esta última no solo actúa haciendo notar que es la persona más importante sino porque se refiere a la opinión de uno o varios congresistas como si fuera la opinión del Congreso y al hacerlo desinstitucionaliza los debates que necesariamente se producen entre estos dos organismos que la Constitución coloca al mismo nivel en lo que a poder se refiere.
Es cierto que una ley observada por el Ejecutivo puede ser promulgada por el Legislativo, pero también es cierto que este último no puede dar normas relacionadas con el aumento o reducción del gasto público. Por lo único que se pudiera considerar al Legislativo el primer poder del Estado es porque solo él puede cambiar la Constitución, aunque esta permite al Ejecutivo, en ciertas circunstancias, cambiar al Congreso para que el pueblo, que es el verdadero primer poder, elija a otro.
Un miembro del Ejecutivo no puede tratar con desdén a un congresista y un congresista debe tratar con respeto a los miembros del Ejecutivo. El primero que, con su manera de actuar. debe hacer que todos respeten este protocolo es la persona más importante de la nación, es decir, el Presidente de la República.
Actualmente nuestro presidente busca popularidad peleando cashascán con el Congreso ante esta realidad, uno o varios congresistas le faltan el respeto y el Presidente, en lugar de callar, agrede al Congreso cuando este no fue quien le faltó el respeto.
Creo que el paralelismo entre el Congreso y el Ejecutivo, que tanto necesita el Perú, se producirá cuando todos respetemos el protocolo arriba mencionado.
No quiero terminar esta columna sin hacer notar que durante el pleno que trataba sobre la vacancia del Presidente, éste, incumpliendo innecesariamente el protocolo y tratando con desdén al Congreso, fue el único de la mesa directiva que no tenía corbata.
Muchos critican a Fujimori, pero les hago recordar que en una de sus primeras actuaciones se presentó con medias blancas y de allí en adelante hizo caso a su edecán encargado del protocolo.
En lo que a protocolo se refiere, el Presidente estuvo por debajo del Congreso.