La tarde se selló con esa franca cordialidad que me abre la puerta para conocer de la decisión, dedicación y empeño creativo de una familia peruana que tiene orgullo de ser de las primeras asentadas en los balnearios de San Bartolo y Pucusana. El patriarca familiar Flaviano Manco Cuya, en San Bartolo; su esposa María Eulogia Navarro Carrillo es hija de Inés Carrillo de Navarro, fundadora de Pucusana donde un hermoso busto en bronce la recuerda.

Hoy en San Bartolo su nieto Marco Antonio Manco Laime, 33 años, el menor de los tres hijos de Emilio Manco Navarro y Rosa Laime de Manco, desde el 2015 tiene, con sus padres, la conducción de La Esquina de las Delicias, heladería que funciona en el que por muchos años fue local del Restaurante Pedrito, del que heredaron la fama y popularidad conseguidas por la grata atención con que su tío Pedro Manco Navarro ofrecía la carta diaria con exclusividad en mariscos y pescados abastecidos con la pesca lograda por don Flaviano. La chita frita al ajo, el sudado de cojinova, los cebiches de lenguado, doncella o pulpo y los locos mayo eran las estrellas preferidas por sus clientes que llegaban desde Lima en su búsqueda.

En la famosa esquina frente al mercado, ya el equipo familiar era parte del trabajo. Ahí estaban Yolita y Natalia “Natita” Jiménez Palomino, que instaló como postre oficial un helado de limón con crema y galleta. La idea de Pedro, de hacer una pequeña modificación en la receta y prepararlo en un molde redondo le dio la cara y convirtió en lo que es hoy, el tesoro de La Esquina de las Delicias, nombre que le viene por “Es una delicia”, comentario con que los clientes del Restaurante Pedrito premiaban al helado y todo lo que consumían. La Esquina ya no tiene servicio de restaurante, solo se sirven las Delicias con la misma calidad de la receta de Natita, preparada con fruta fresca y sin saborizantes. La oferta la enriquecieron con once nuevos sabores, mango, maracuyá, fresa, coco, chocolate, moka, vainilla, guanábana y los peruanísimos de pisco, lúcuma y chirimoya, la reina de las frutas. Marco Antonio pone la mano en la preparación de la de chocolate y su papá, que fue infante de marina, en la de lúcuma

En el famoso local de Pedro Manco, frente al mercado de San Bartolo, las Delicias de limón se consumían en porciones personales, ahora con las excelentes ideas de renovación y por las restricciones de la pandemia el cliente puede llevarlas en prácticos moldes individuales, medianos y grandes; también dispone de un especial servicio delivery que personalmente atiende Marco Antonio desde su celular el 938-300-309.

Conversar con Marco Antonio y sus padres, saboreando una delicia de limón, luego una de mango, es una muy buena manera de disfrutar esa espontánea y cálida cordialidad sin artificio, que fluye tranquila al contarme que “cuando esto era casi una pampa sin edificios” don Flaviano adquirió el enorme terreno que en partes iguales repartió entre sus nueve hijos; de ser todos san bartolinos con muy gratos recuerdos de niñez y juventud; hacen memoria que los tablistas nietos de los primeros clientes del Restaurante Pedrito hoy son suyos; que el general Odría tenía su casa en la que veraneaba, y estamos de acuerdo al valorar su legado con las Grandes Unidades Escolares, los Hospitales Regionales y la creación de nuevos aeropuertos. Me sugieren que les haga saber que pueden seguirlos en Instagram y Facebook y sepan cuando tengan novedades. Fue una buena tarde en la que hasta me despacho con mis comentarios que pueden encrespar a más de una amistad.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook, Twitter Instagram.