El Ministerio Público, en la persona de Zoraida Ávalos, está sirviendo nuevamente para blindar a Martín Vizcarra y a Francisco Sagasti. La revelación hecha por Beto Ortiz en su programa Beto a Saber del jueves 11 de febrero de 2021, dio a conocer que Vizcarra, su esposa y su hermano habían recibido dosis completas de la vacuna contra la covid-19.

Esto no ha merecido la tramitación que ameritan hechos delictivos tan graves, no se han realizado los actos urgentes e inaplazables que debieron tener lugar desde la misma noche de la denuncia pública. La fiscal de la Nación y el fiscal de turno de Lima debieron realizar esa misma noche diferentes diligencias, tales como allanamientos e incautaciones en los domicilio de los Vizcarra, de Germán Málaga y de las instalaciones de la Universidad Cayetano Heredia, para obtener documentos y determinar la cantidad de vacunas que existían en dicho momento. De haberse incautado el celular y todo tipo de medios tecnológicos que manejaba Málaga, hubieran proporcionado información crucial, que de inmediato hubiera permito identificar a todos los integrantes de esta organización criminal de corrupción de talla transnacional, pero esto no lo hizo nadie en el Ministerio Público.

Afirmar categóricamente que en la Fiscalía no se ha iniciado una investigación para perseguir el delito sino para limpiar el delito, no es exagerado ni falso. Eso lo demuestran los hechos actuales, pues manipulando información, el Gobierno entregó una lista que no comprende a la totalidad de los vacunados. Hay 1,056 vacunas que no se sabe a quiénes se inocularon y al Ejecutivo solo le ha quedado negar conocer su paradero. Esta situación es consecuencia de la omisión encubridora de la fiscal de la Nación y delfiscal de turno penal.

Esta lista falsa es un elemento que acredita que este gobierno, que también forma parte de la organización criminal, está usando el poder absoluto que ostentan para obstaculizar la investigación. Han manipulado la información y documentación, lo que basta y sobra para plantearse medidas de coerción procesal como la detención preliminar de todos. Si bien la aplicación de estas vacunas fueron realizadas en diversos momentos desde octubre de 2020, los actos de obstaculización son actuales. Esta omisión encubridora de actos de tanta urgencia, demuestran que el Ministerio Público les dio y sigue dando tiempo a todos los implicados para limpiarse. Pilar Mazzetti permaneció varios días en el cargo de ministra, luego de revelarse la noticia, ¿acaso no usó ese tiempo para desaparecer pruebas, para amedrentar testigos, comprar versiones a todo nivel?

El primero en ser incorporado en la investigación penal debió ser Francisco Sagasti, no hay ningún impedimento en una etapa preliminar, pero no ha pasado ni pasará pues requiere permanecer en el poder para blindarse y cuidar su negociado corrupto de las vacunas. No se irá sin sacar todo lo que pueda del Estado, entonces así las cosas, lo único que queda es vacarlo o censurar a la Mesa Directiva del Congreso y mandarlo a su curul, de donde al cabo de su mandato debiera ingresar directo a un penal. En relación a Zoraida Ávalos, solo queda su destitución en el Congreso de la República, pues la Junta de Justicia vizcarrista la seguirá blindando para así mantener el peor circulo de corrupción e impunidad de la historia del Perú.