El presidente interino atesora autógrafos de dos terroristas del MRTA. Llegó a Palacio por la puerta falsa. Considera pertinente que las empresas peruanas consorciadas con Odebrecht continúen contratando con el Estado; así lo dijo a mediados de diciembre de 2019 y ahora la corrupta constructora anuncia su interés en “retomar más activamente” sus actividades en Perú pues “hay una solución política” que llevará a una situación “más estable”, refiriéndose al nombramiento de Francisco Sagasti. Este pertenece al partido Morado cuyo presidente Julio Guzmán es investigado por presuntamente haber recibido 400 mil dólares de la cochina empresa brasileña, y en lo que ya es demasiado para ser ‘casualidad’, nombró como Premier a Violeta Bermúdez, feminista, impulsora del aborto y esposa de Samuel Abad, del Estudio Echecopar, el bufete de abogados contratado por Odebrecht. No esperemos, pues, una lucha frontal contra los grandes corruptores.

Hoy Lima está aislada por el bloqueo de la Panamericana Sur y Norte, y de la Carretera Central. Los trabajadores agrícolas y mineros piden derogar leyes que lograron al Perú ser competitivo en agroexportación y atractivo para los grandes inversionistas internacionales en minería. La turba pide reforma agraria, una nueva Constitución y otros experimentos que fracasaron en el Perú. ¿Se habrá arrepentido ya la CONFIEP, el gremio de empresarios miopes, del comunicado en el que pidió la renuncia de Manuel Merino de Lama? El acciopopulista asumió la presidencia interina siguiendo escrupulosamente el mandato constitucional, pero Sagasti y los suyos –con la prostiprensa y oenegés de cómplices– gritaron ‘golpe’, mientras los morados urdían cómo hacerse del poder. Tildaron de ‘asesino’ a Merino y al premier Antero Florez-Aráoz por la muerte de dos jóvenes en las marchas. Siguiendo esa lógica, ¿Sagasti y Bermúdez son ‘asesinos’ del joven Jorge Muñoz, muerto en las protestas agrícolas del norte?

El interino parece querer atornillarse al cargo, es apenas un teórico de escritorio que se marketea como un prodigio, cosa que no calza con lo expuesto en sus artículos ni libros y menos con su notoria incapacidad para gobernar. No sabe, no opina ni conoce sobre el sacrificio que supone crear empresas formales en el Perú, invertir en un país desde hace dos décadas inestable políticamente y en la mira del narco-comunismo del Foro de Sao Paulo, hoy Cártel, digo ‘Grupo de Puebla’ que reúne al comunismo continental y que ya lo está usando como caballo de Troya. Capítulo 1: desprestigiar y decapitar a la Policía Nacional.

El Perú no necesita un presidente que se ‘quiebra’ declamando a Vallejo ni un gobierno inútil, incapaz de frenar al vandalismo disfrazado de protesta, mientras el comunismo avanza de su mano. Por cierto, se sabe que los de Puebla ya tienen lista la nueva Constitución Socialista del Siglo XXI para la “República Andina Multicultural del Perú”. ¿Esta enterado Sagasti de Troya?