Coincidimos con los que opinan que la adquisición de los 38 millones de vacunas contra el coronavirus del laboratorio chino Sinopharm, materializado y anunciado en mensaje a la Nación por el jefe del Estado Francisco Sagasti, curiosamente en el día de “Pascua de Reyes”, es a la verdad el inicio de su Administración como presidente interino del Perú, por ser en esencia de gestión, de toma de decisiones a favor de los gobernados, máxime en tiempos de pandemia.

Es justo reconocer que con este anuncio Sagasti se ha anotado un gol de media cancha, que de alguna manera deja atrás el “ostracismo” en el que había incurrido en los últimos días (que amenazaba con ser la nota distintiva de su gobierno), además de una hazaña, ya que la llegada de la vacuna en este 2021 era un tema que los peruanos dábamos por perdido, sino bastaría recordar que aunque el presidente no quiso golpear a quienes le antecedieron en el cargo, en declaraciones públicas de mediados de diciembre, sí dejó meridianamente claro que no había encontrado grandes avances en este tema, teniendo también el dicho reiterado de la ministra de Salud Pilar Mazzetti, de estar en la etapa de negociaciones con los laboratorios pero sin fecha cierta de compra y ya para colmo de males nos enteramos vía The Economist, que estábamos a la cola de los países para adquirir las vacunas.

Sin ser expertos en la materia, estamos claro que más allá de los tecnicismos y cláusulas contractuales en dicha compra-venta, este fue, es y será un tema exclusivamente de “gestión”, de “presupuesto”, de competencia de quien ejerce el poder político desde el Ejecutivo, que la voluntad, la determinación y la decisión para cerrar trato con los laboratorios y “pagar”, “desembolsar” dinero para asegurar el envío de los primeros lotes, le correspondía a sus autoridades y es efectivamente lo que ha hecho el llamado “Gobierno de Transición y de Emergencia”.

No obstante las buenas nuevas, con el anuncio de la llegada del primer lote de vacunas en número de un millón para el mes en curso, no ha terminado el asunto, al contrario, recién comienza, la Defensoría del Pueblo por lo pronto ha pedido al Ejecutivo un plan de vacunación masiva, en tanto que la Contraloría General anuncia la conformación de un “Equipo Especial de Control para la Vacuna contra la Covid-19, para garantizar la disponibilidad de la vacuna contra el coronavirus en beneficio de la población peruana”, según indica su portal web. Toca seguir gobernando, seguir tomando decisiones en beneficio de los peruanos, nadie que gobierna puede escudarse en aquello de ser “de transición”, menos en medio de una crisis sanitaria, ¡Sagasti inicia!