Parece ser que el Presidente de la República Francisco Sagasti se decidió a salir de su zona de confort y ha realizado el anuncio más importante de lo que va de su gestión (desde el punto de vista de esta columnista), que lo pone al nivel del estadística que está llamado a ser en su condición de jefe del Estado, ya que desde el saque de su administración se ha escudado en aquello que él lidera un “Gobierno de transición y de emergencia” y como tal sólo vive para garantizar la continuidad de los sucesivos gobiernos democráticos en el Perú desde la caída del régimen de Fujimori y entregar la posta al que se elija en las Elecciones Generales 2021. Lo cierto es que la mañana del jueves 25 en acto público, el mandatario acompañado de su ministro de Transportes y Comunicaciones Eduardo González, ha dado la primicia al país de la construcción de la ansiada y tantas veces reclamada “Nueva Carretera Central”.

Esto es un “notición” por donde quiera verse, porque muchas gestiones se comprometieron con la realización de un proyecto de mega ingeniería así, una nueva vía transversal de penetración que una a la costa con la sierra, pero no pudieron hacerlo (o no lo privilegiaron como de alta importancia) y curiosamente es el autollamado “Gobierno de Transición”, el que ha logrado que el proceso de selección (concurso de ofertas) llegue hasta su etapa final y no se caiga, asegurando con ello al país, esto es Francia (vía modalidad de contratación de “Gobierno a Gobierno”) quien se encargue de la asesoría técnica y la selección de la contratista que ejecute la obra (vía proceso internacional), la cual deberá estar concluida en el 2025.

En detalle Sagasti ha dicho “que la carretera saldrá de Cieneguilla, irá por Huaycán hasta Santiago de Tuna, Yuracmayo y se conectará con La Oroya, multiplicando la capacidad de transporte de personas y mercancías hacia el centro y oriente del país, con una inversión de 11,571 millones de soles”. Hacemos votos porque este anuncio no se quede en este estado, sino que se materialice con la ejecución y conclusión de la que desde ya se dice será la “mejor autopista del Perú” y que se recorrerá en dos horas. Como se sabe, la actual carretera central ha sobrepasado el volumen de tránsito para lo cual fue diseñada, así las cosas de 4,000 vehículos por día ha pasado a recibir 6,000 vehículos según Ositran, por lo cual podemos concluir que el tráfico vehicular y de bienes cuasi ha colapsado. ¡Por fin buenas noticias para un país golpeado por la pandemia y el cáncer de la corrupción!