Mas trascendente que el resultado de una contienda electoral es respetar los principios y valores de la democracia. Y es necesario superar aspectos que dividen al país. El politólogo Francisco Miró Quesada recuerda que en Alemania –donde nacieron y se aplicaron con rigor ideología en la política- el propio Bernstein afirmó que el socialismo podría tener cabida en democracia, corrigiendo asi a su paisano Marx. En el Perú hay un escaso conocimiento sobre estos temas, lo que se evidencia en que todavía se da una discusión entre los que le llaman “caviares” y otros “conservadores”
En el Perú, el problema de gobernabilidad no es ideológico, sino de corrupción. Y para eso no hay división entre ideologías. El Mundo de hoy se define por países eficientes, y los que no lo son, como lo fundamente en mi libro Relaciones Internacionales Modernas, aparecido en Europa.
La gobernabilidad y el Estado de Derecho, que deben estar respaldadas por la voluntad popular, influyen tanto en la capacidad de acción como en el prestigio internacional de un país.
Esto es un asunto que debemos superar. Como afirma el escritor Alonso Cueto, los países tienen la imagen que los artistas (escritores) proyectan de ellos. En una entrevista reciente a la alemana Michi Strausfel sobre su amplia obra que apareció bajo el nombre sugestivo de Mariposas Amarillas y señores Dictadores, se confirmó esta afirmación del escritor peruano. La excelente escritora resume en un viaje literario por América Latina a doscientos autores que se acomodan a la perspectiva del intelectual del Viejo Continente, donde se popularizó el argumento de que Latinoamérica es un continente en el que se ejerció el poder y la arbitrariedad en forma desmedida
Europa tuvo muchos dictadores, y en el Viejo Continente nacieron corrientes ideológicas extremas. Ahí se engendraron dos Guerras Mundiales. En el Perú nos lo recuerdan destacados autores como Raúl Tola, o el historiador y diplomático Juan del Campo, así como por el Productor y novelista Hugo Coya. Asimismo, testimonios de lo vivido por el diplomático Vega Seminario (Hotel Dresde) o la peruana alemana Hildegard Rittler.
Sin embargo, a pesar de que tenemos valores comunes e intereses complementarios la imagen de Europa es mejor, porque supo superar sus diferencias y deficiencias, Por ello, más allá de la tarea de los intelectuales, es deber de todos trabajar en que se reconozca una mejor imagen del Perú, la que no necesariamente está en promocionar el ceviche o una ruina, sino en la capacidad de la gente de afrontar y resolver sus propios problemas, en democracia.