Pero Peregrinación a Santa Beatriz no solo es un ensayo que plantea reflexiones alrededor de la urbanización ya mencionada; es también (y a todas luces) un libro de denuncia. Para empezar, se concibe aquí a esta urbanización como un lugar sagrado (he allí la «peregrinación» a la que hace referencia el título). En consecuencia, Peña propone entonces una urgente puesta en valor de los lugares que alguna vez cobijaron a nuestros creadores más lúcidos y eminentes. Esto como consecuencia de la pérdida constante de espacios públicos que solo tiene como objetivo el aprovechamiento económico de los gobiernos locales.

Tal vez lo que más resalta en esta nueva entrega de Peña es la inserción de situaciones personales dentro de la libertad que le brinda el género del ensayo. Estas inserciones no son accidentales, por supuesto. Fuera de lo que se agrupa bajo la etiqueta de «autoficción» (que a veces puede resultar cansino), el autor devela información de su ámbito familiar que nutre y favorece al texto. Porque en esa búsqueda sobre el pasado de Lima y el rastro de sus artistas, las circunstancias lo han hecho tropezar con el pasado propio, el cual es ineludible. Y de este modo, al tono solemne del libro, se impone de manera eficaz uno de corte más confesional.

(Cabe recordar que, hasta antes de que empezara la pandemia, el autor realizaba visitas guiadas a esta urbanización, las cuales tenían como finalidad la difusión del valor cultural que posee Santa Beatriz, su condición de urbanización ligada a la vida artística de nuestra capital. Por otro lado, es necesario mencionar que Peña maneja un interesante proyecto llamado Río Hablador, el cual busca difundir el ensayo y, a través de este, generar una reflexión sobre los espacios de Lima o brindar al público un acercamiento histórico sobre la ciudad).

No son pocos los méritos de Peregrinación a Santa Beatriz, un libro pequeño pero contundente. Sin embargo, si hemos seguido atentos la evolución de su autor en sus publicaciones anteriores (cabe destacar aquí su muy recomendable ensayo 1945: Jorge Eduardo Eielson, vida y canción en Lima, publicado en 2015), podemos notar una creciente urgencia por retorcer las formas del ensayo y que aquí se tornan más evidentes. Solo es cuestión de atrevimiento, en última instancia. Y esperamos que Peña, en algún momento, pueda tener el arrojo de emprender tal hazaña. Los zapatos, pulcros e inmejorables, ya los tiene puestos.