Quijotes, precluyeron diversas etapas del proceso electoral de 2021. Efectivamente, el 23 de diciembre de 2019, los que pretendan la presidencia y estuvieron inscritos en un partido, debieron renunciar para poder postular por otro. El 9 de julio, se convocó a elecciones generales, fijándose el 11 de abril de 2021 para la primera vuelta. Hasta el 28 de setiembre, el Congreso estuvo en capacidad de aprobar las reformas electorales aplicables al próximo proceso electoral.
Hoy se vence el plazo para que, los aspirantes a la presidencia y al Congreso, se afilien al partido por el cual pretendan candidatear. Asimismo, hoy vence el plazo para que las nuevas organizaciones políticas se inscriban ante el Registro de Organizaciones Políticas – ROP. La siguiente etapa está referida a la solicitud e inscripciones de las alianzas electorales, que deberá darse entre el 12 y el 29 de octubre.
Dicho ésto, me resulta, en extremo interesante, la dinámica partidaria de los diversos partidos políticos con los que tomé contacto; ya sea para apoyar en la tramitación para su inscripción ante el ROP; para lograr, a favor de otro, la candidatura presidencial en base a un “vientre de alquiler”; para lograr un cupo en alguna lista congresal, para lo cual tuve que pasar por las correspondientes entrevistas.
Los partidos de medianamente consolidados, como Alianza Para el Progreso, Partido Morado, entre otros, la selección de candidatos se priorizó por aquellos con experiencia política y que, además, le sumen votación al candidato presidencial. Pero, también es verdad que, partidos como el APRA, Fuerza Popular, Contigo, y otros, carecen de pretendientes interesante –vienen siendo las chicas feas del baile-; ya veremos cómo resuelven la contingencia. En cambio, partidos como Acción Popular, PPC y FREPAP han optado, mayoritariamente, por candidatos propios.
Después de la avalancha de afiliaciones partidarias, no perdamos de vista que, los partidos se reservan la cuota del 20% de invitados; siendo la fecha límite, el 6 de diciembre, para la elección interna, momento en que se definirán las candidaturas.
Entonces, Quijotes, objetivamente, los cambios en la política nacional se están dando, no como quisiéramos, pero se están logrando. El 11 de abril, tras la primera vuelta, de los 24 partidos actualmente existentes, y quizá un par más que están por lograr su inscripción, por lo menos el 50% perderá su inscripción. De los supervivientes, los que ahora están en franca consolidación, se proyectan ya a las elecciones regionales y municipales, por lo que, evidentemente, no deberían optar por alianzas: ¡mientras menos, mejor!
Queridos Quijotes, considero que, es el tiempo más aciago, más duro, por el que están pasando el APRA y Fuerza Popular, Contigo y otros, los que, probablemente, perdida su inscripción, tendrán la oportunidad de reconstituirse reformados; sino, qué duda cabe, seremos testigos de su extinción, a lo cual muchos irónicamente preguntarán… “¿¡NO QUE EL APRA NUNCA MUERE!?”
¡RENOVACIÓN POLÍTICA YA!