Cuando los seres humanos se desarrollan en la vida, empiezan a asimilar lo aprendido desde que se encuentran en el claustro materno, la madre gestante durante su embarazo comienza a alimentarse de determinados alimentos, el feto a través del cordón umbilical se alimenta identificando los sabores,cuando son infantes u adolescentes identifican los alimentos mediante el proceso de degustación que le son agradables. Así sucede, en el proceso de aprendizaje de la vida y cuando no es el más indicado reflexionamos, cambiando de actitud, fuerza de voluntad para ser mejores, empero otras personas no cambian, a pesar que la vida los golpea, no reflexionan, no logrando internamente una actitud positiva en la vida.

Existe otras clases de personas que poseen pensamientos rígidos y no flexibles, que no le permiten analizar las cosas en forma horizontal, buscando diferentes alternativas, se empecinan en forma vertical, buscando una sola solución sin admitir que existe otras posibilidades a la solución que les interesa o también a otras personas. Estos casos se percibe muy a menudo en la familia, en lo organizacional de una empresa. Si tenemos jefes o líderes rígidos y no flexibles, el desarrollo productivo de las fuerzas humanas se cae a bajo.

He tenido experiencia de trabajar con drogadictos e inclusive con profesionales de la salud, que sostienen que el drogadicto no cambia, pero los vacíos existenciales que sienten estas personas es la falta de afecto y espiritualidad, una vez llenado ese vacío, y su reconocimiento y actitud de cambio de ser distinto y salir del consumo se realiza sin necesidad de medicamentos, considero que nunca es tarde para tomar estas decisiones.

En otros casos, conozco alcohólicos que nunca creyeron que iban a salir de la bebida, se sometieron a una serie de tratamientos, inclusive fuera del país y cuando tocaron piso se dieron cuenta que el amor, la ternura y la comprensión, le hicieron tomar una nueva actitud frente a la vida y muchas de estas personas son hombres de bien.

Hay seres humanos que intencionalmente o negligentemente estuvieron al margen de la ley, privados de su libertad por su mal comportamiento, no respetar a la sociedad, violar las normas y en su soledad en las cárceles se dieron cuenta que estaban por el camino equivocado y su cambio de actitud los llevó a la libertad física y espiritual.

Conozco a personas a través del derecho y la psicología, que nunca cambian y que se llevan consigo sus errores al oriente eterno, porque toda su vida fueron soberbios, nunca aceptaron sus errores y menos una actitud de cambio y toda su vida terrena fueron o son infelices, ojalá que en algún momento de su vida tengan una luz en el camino para que sean personas de bien.