El anuncio del gobierno de levantar la cuarentena en Lima, pero con ciertas limitaciones, y otras regiones del país que se encuentran en nivel de alerta extremo debido a la pandemia del Covid-19, ha sido un pequeño respiro para la población que no daba más, especialmente en aquellos sectores que viven de la micro y pequeña empresa que ya se sentían totalmente asfixiadas y al borde de la quiebra en el país. Si, como dijeron algunos de sus voceros, en la cuarentena de la primera ola estos sectores podían enfrentarla con pequeños ahorros que se vieron diezmados frente a la parálisis completa, esta segunda ola les resultó fatal, debido al aumento de sus deudas bancarias, a la ausencia de un mercado que pueda dinamizar su economía. Ni qué decir de esa inmensa masa de nuestra población desocupada o marginal, que son la mayoría.

El gobierno anunció que desde este uno de marzo ya podrán abrir sus puertas y funcionar en las provincias de alerta extrema, que es el rango más severo en la clasificación por rango de muertes y contagios del virus, los centros comerciales, restaurantes, peluquerías y actividades afines. Las personas podrán asistir a dichos lugares, teniendo en cuenta los aforos dispuestos para cada caso. Sin embargo, no todos los negocios ni actividades lo podrán hacer aún. Entre estos figuran los casinos y tragamonedas que no podrán trabajar por el momento. Son centros de cuyas actividades se pueden prescindir, mientras el peligro subsista. La medida permitirá, sin duda, brindarles una especie de salvavidas a casi las cien mil pequeñas empresas, cuyo cierre era inminente, según señaló un alto vocero de la Sociedad Nacional de Industrias.

¿Qué más trae la nueva disposición del gobierno que tendrá una vigencia de 14 días? En ese periodo tampoco podrán atender los gimnasios, cines y artes escénicas en espacios cerrados. Las iglesias, templos y centros de culto seguirán, igualmente, restringidas para su público. No podrán abrir sus puertas. Lo propio deberá ocurrir con las actividades de clubes y asociaciones deportivas, así como las playas. No podrán recibir a las personas. También están prohibidos eventos masivos como carnavales y fiestas costumbristas. No obstante ello, existen algunas actividades que han sido flexibilizadas como las artes escénicas en espacios abiertos, cuyo aforo será de 20%. A su vez, las bibliotecas, museos, monumentos arqueológicos, centros culturales y galerías, jardines botánicos y zoológicos tendrán aforo permitido de 30%. Además, la enseñanza cultural en espacio abierto será de 20%. Por otro lado, el toque de queda en estos lugares tuvo una ligera variación: será desde las 21:00 hasta las 4:00 horas del día siguiente, y habrá inmovilización social obligatoria los domingos.

No está demás recordar que dentro del nivel de riesgo extremo se encuentran las provincias de Huaraz (Áncash), Huamanga (Ayacucho), Canchis (Cusco), Huancavelica y Tayacaja (Huancavelica), Huánuco (Huánuco), Ica y Chincha (Ica), Huancayo, Tarma, Chanchamayo, Satipo y Chupaca (Junín). Asimismo, Lima Metropolitana, Callao, Huaura, Barranca, Huarochirí y Huaral (Lima), Maynas (Loreto), Ilo (Moquegua), Oxapampa (Pasco), Puno (Puno) y Tacna (Tacna).

La lucha contra este virus que es más letal que todos los anteriores es una responsabilidad que tiene que ser asumida por todos. Evitar su avance dependerá, en mucho, de cada uno de nosotros. Actuemos responsablemente, evitando las aglomeraciones y observando con disciplina los protocolos de bioseguridad. Seamos conscientes de la gravedad de esta pandemia. Tenemos más de 100 mil muertes y en el mundo se contabiliza dos millones y medio de muertes por Covid-19, desde que se inició en diciembre de 2019, siendo Europa donde se han registrado el mayor número de muertes, más que América Latina y el Caribe y Estados Unidos y Canadá.

Juez Supremo