Da en el clavo el curtido periodista y analista Agustín Figueroa cuando sostiene, en esta edición de EXPRESO, que Keiko Fujimori debería conceder. A estas alturas –y por más que algunos congresistas de Fuerza Popular, como la Sra. Cuculiza, confiesen cándidamente estar a la espera de un milagro– ni el Altísimo puede alterar la tendencia. Pero veo difícil, si no imposible, que la Sra. Fujimori aparezca en conferencia de prensa para aceptar que su rival ha ganado el balotaje. Va a esperar hasta que la ONPE cuente el último voto.

“Sufre, sufre PPK”, parece ser pues la corriente predominante en la tienda naranja. Algunos dirán, como mi buen amigo Martin Santiváñez, que se entiende la actitud de la candidata debido a los agravios lanzados por Peruanos Por el Kambio durante la campaña. Me viene a la mente a estas alturas la historia jasídica del hombre que agraviaba al rabino del pueblo, hasta que un día se arrepintió y fue a pedirle perdón. El rabino le dijo al arrepentido que regresara a casa, rasgara su almohada y echara las plumas al viento. Así lo hizo. “Ahora recoge las plumas”, pidió el rabino. “Imposible”, contestó el hombre, “se las llevó el viento”. A lo que el rabino replicó: “Exacto, lo mismo ocurre con los agravios”.

¿Hermosa historia, no es verdad? Sí, claro, solo que el rabino no era político ni tenía la responsabilidad de gobernar. Es cierto que los ‘pepekuyes’ lanzaron pullas de muy grueso calibre. Pero desde la otra orilla tampoco se quedaron atrás. Y si no tienes piel gruesa para encajar puntadas y pinchazos, pues mejor dedícate a otro oficio, la política no es para ti. “Si no aguantas el calor, sal de la cocina”, como le dijo Bush padre, canchero, a un quejumbroso Dukakis.

También coincido en lo siguiente con lo señalado por Agustín Figueroa: es Pedro Pablo Kuczynski, como buen ganador, quien debe acudir a saludar a su contrincante. Y a otra cosa, mariposa, a voltear la página y mirar para adelante.

De modo que basta de disfuerzos. Choquen manos y acá no pasó nada. Aprendan a cohabitar. Y no estoy diciendo que se divorcien de Nancy y de Mark y vayan a vivir juntos. Digo que deben tomar el ejemplo francés, adaptado a nuestra realidad. Porque si ambas agrupaciones, ubicadas en la misma orilla ideológica, no se ponen de acuerdo para empujar el carro en una dirección, en 2021 tendremos a los bárbaros rojos a las puertas de Roma y ahí los quiero ver.