Taiwán

Taiwán

A raíz de la invasión de Ucrania por Rusia, muchos analistas han vaticinado por varias razones, que la próxima víctima será la isla de Taiwán. Primero, Taiwán históricamente es parte de la China; segundo, a pesar de esa condición, la República Popular China, no la controla; tercero Taiwán es un emporio de riqueza, hoy pequeño frente a la China pero dentro de los primeros 15 países del mundo por su PBI.

¿Entonces por qué el Presidente Xi Jing Ping no imita a Vladimir Putin y desata una invasión a sangre y fuego para conquistar Taiwán? Quizás precisamente por eso, no quiere a Taiwán destruida ni víctima de una brutal agresión que arruine su prosperidad ni su capacidad científica, tecnológica, financiera y productiva. Es razonable pensar que Xi Jing Ping no desee imitar a Putin como matón del barrio. Tal vez quiera actuar como un buen vecino a fin de no alterar la estabilidad geopolítica del Asia Pacífico.
Sin embargo también debemos considerar otras motivaciones históricas. Taiwán es parte de China, pero solo desde fines del siglo XVII hasta fines del siglo XIX, cuando fue anexada al Japón. Taiwán entre 1895 y 1945 formó parte del Imperio del Japón y solo volvió a su madre patria, después que el Emperador Hirohito ordenara la rendición del Japón a los Estados Unidos luego del lanzamiento de las bombas atómicas.

El retorno de Taiwán a la China significó su ocupación por el ejército nacionalista del Kuo Min Tang, que instaló en dicha isla la sede de la República China, expulsada de la China continental en 1949, por las fuerzas comunistas de Mao Ze Dong. Desde entonces, primero gracias al apoyo de los Estados Unidos y después por sus propios medios, Taiwán es de hecho, pero no de derecho, un país independiente. No lo proclama para no enfurecer a Xi Jing Ping pero lo es en la práctica. Goza de todos los requisitos para ser un Estado soberano: territorio (35,000 km2), población (24 millones de habitantes), gobierno con pleno control sobre su espacio territorial y fuerzas armadas (posiblemente tan poderosas como la de Corea del Sur), así como una próspera economía. Adicionalmente Taiwán es una isla ubicada a 185 Km de la China continental. Conquistarla implicaría una sangrienta invasión anfibia y aeronaval del orden de un millón de soldados.

¿Qué le falta entonces? Reconocimiento internacional, ningún país puede tener relaciones diplomáticas con Taiwán sin desafiar a China. Estados Unidos por sus vínculos con Taiwán solo las tiene encubiertamente. ¿Qué podría ocurrir bajo ese panorama? Xi Jing Ping quizás invite al gobierno de Taiwán a conversar para fijar un plazo prudencial a fin de que Taiwán se integre pacíficamente a la China, conservando su status político y económico durante un tiempo a ser negociado. Esta especulación se basa en un principio estratégico fundamental practicado por los chinos, ¿para qué ir a la guerra si es posible conseguir lo mismo evitándola? El futuro dirá si estoy equivocado o acertado.

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