El tema del día es el más importante, pues ante él, los demás temas se subordinan y no son tan relevantes. Es la primera noticia, el titular y la primera plana.

Sobre el tema del día, son preguntados los opinólogos, los más entendidos y también los menos y, sobre todo, los que se contradicen entre ellos.

El tema del día a veces no es el tema de un solo día, sino que es tratado por dos o durante tres días, en análisis y en entrevistas.

A veces, los temas del día podrían no ser tan buenos, pues no nos llevarán a ningún lado porque carecen de profundidad e intención de realizar cambios.

Esos temas del día podrían resultar parecidos a distractivos, en razón de que no representarían algo más que una ola momentánea.

Debemos recordar, cómo hace algunas semanas, luego que un congresista se refiriera a la Bicameralidad, todos fuimos invitados a opinar sobre ello.

Tal como ahora, todos o muchos hemos sido invitados a opinar sobre la posibilidad de adoptar la pena de muerte.

Lo triste y la pérdida de tiempo es que tales temas no se están discutiendo en serio en el Congreso; y todo lo expresado se hundirá en el olvido.

Peor aún, en el Congreso, ahora mismo, si hay temas muy relevantes y que sí se están discutiendo y no sería conveniente olvidarles.

Ahora mismo, aunque no sean temas del día ni parte importante de una agenda ni tratados en las entrevistas, se discuten los proyectos de reforma del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).

También se está discutiendo, la importantísima Reforma Electoral, aunque no se tratan sus temas más relevantes y que serían verdaderamente revolucionarios.

Para ser justos, aunque no sean temas del día, sí hemos apreciado que de vez en cuando, en algunas radios, periódicos y programas de televisión, se les concede importancia.

Aunque claro, para generar influencia y lograr objetivos concretos, como en una campaña, se requeriría una acción más sostenida respecto tales temas discutidos en el Congreso.

Apartar al dinero proveniente del lavado de activos de las campañas políticas, tanto como al dinero proveniente del narcotráfico o de la minería ilegal, sería muy bueno.

Importaría limpiar nuestra política e impedir que la delincuencia la subyugue. Y también sería bueno mejorar los perfiles de los consejeros del CNM e impedir que la política influencie en los nombramientos de jueces y fiscales.

Dr. Pedro Angulo Arana