Tesis

Tesis

Una tesis puede ser equívoca, mal estructurada… pero original. Hasta se puede citar mal, pereza o porque las notas al pie son la debilidad de los que saborean más el fondo. Las reglas APA son solo el cosmético o, si eres acucioso, una manera de decir que investigaste sin pasarte la editorial, el año, la página y la coma.

Las deficiencias de un investigador es tema de todos los días y se descubren en los libros de los más pintados, pero un tema es pecar por defecto marginal y otro es hacer trampa, y uno peor es que la universidad valide la trampa con eufemismos como el que le regaló la Universidad César Vallejo a Pedro Castillo: “Mantiene su aporte de originalidad”. Esto es, plagiar alrededor del 50% de la tesis es solo una similitud esotérica y el otro 50% es original, ergo, valida todo. Ya saben empresas y marcas, paseen a Indecopi y copien la mitad o poco más de los rasgos de su competidor. Escritores, que sus novelas tomen la mitad de La ciudad y los perros y que el Honoris Causa vallejiano y Nobel mire de lado.

Quizás más que cargarse a las universidades, vale medir la valla de la reforma universitaria. La Sunedu se constituyó para licenciar a las universidades que tuvieran ciertos estándares de calidad, pero parece que la metodología de la medición tampoco tenía buenos estándares. Cómo resistir la ironía si en medio de este desbarajuste que aporta al fin de la Sunedu, hay quienes marchan y alzan la voz para que se quede…Sería interesante escuchar sus razones, pero todas… porque a veces los principios son cajón de sastre.

Nadie quiere que una universidad se derrumbe… nadie por una razón: los estudiantes caen al vacío, se entrampan y abandonan una vida académica que no es descartable, pero que se debe mejorar. Hablamos de miles de jóvenes vidas. ¿Autorregulación? ¿Información a los postulantes a través de un semáforo que las evalúe?

Un problema es que la universidad se ha convertido en destino obligado de todos y, por tanto, en una angustia permanente. Los estudios técnicos no parecen una alternativa rentable en una sociedad que sobrevalora el cartón y el posgrado y que ve al técnico desde arriba. Pésimo. Solo falta que inventen el posdoctorado y que este sea el requisito para entrar a una empresa o al Estado. Toda reforma educativa fracasa sin una nueva concepción del éxito profesional.

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