En estos últimos meses, los temas de conversación no han sido tan diversos, todo ha girado sobre el covid-19 y variantes, restricciones y nuestra micro economía; esto defiere mucho de nuestra realidad previa a la pandemia, solíamos tener una batería de temas más variados, habiendo inclusive muchísimos temas políticos a tratar. Lo cierto es que ahora hemos sumado al menú de temas de conversación a las elecciones presidenciales, siendo tal vez una frase inicial general la de “no tengo la menor idea por quién votar”, veremos líneas abajo algunos criterios que podrían ayudarnos a tomar una buena decisión (ojalá).

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la elección de un presidente no es el cumplimiento de una lista de deseos personales, definitivamente aquí muchos nos equivocamos porque de los 10 temas que buscamos, no cumple los 10 entonces deja de ser una opción; debemos priorizar el enfoque del candidato en los sectores que sostienen el modelo de gestión que buscamos para poder desarrollarnos mejor, esto está definido por 4 pilares: ECONOMÍA, SALUD, TRABAJO Y EDUCACIÓN. Cuando hablamos de modelo de gestión nos referimos a las normas generales que regirán cada sector, por ejemplo, ¿es un candidato que apoya el desarrollo empresarial?, ¿tiene propuestas claras que mejorarían el servicio de salud PÚBLICA Y PRIVADA?, ¿habla de números de puestos de trabajo o de acciones para generar más empleo? y ¿tiene propuestas de gestión educativa o habla de construir más colegios? (la mayoría hace esto sin considerar la calidad de educación que se brinda).

Como empresarios, lo que definitivamente debemos buscar es un modelo de gestión que tenga propuestas claras para el desarrollo empresarial, a nivel tributario, apoyo financiero, convenio internacionales, en general, un modelo donde el crecimiento económico sea una consecuencia muy clara. A nivel de salud y educación, debemos dejar de guiarnos por las propuestas de cantidad de colegios y hospitales y deberíamos empezar a buscar más sobre la gestión en estos sectores, tecnología, propuestas que busquen mejorar el servicio público logrando replicar experiencias del sector privado, entre otros. Las propuestas en materias de trabajo deben caminar de la mano con las de apoyo al empresarial, debemos de dejar de ver propuestas que enfrenten al empleado y al empleador; todos debemos entender que una empresa no funciona sin trabajadores, pero los trabajadores no tienen donde trabajar si las empresas no van bien, un país desarrollado llega a serlo porque genera un ambiente adecuado para el crecimiento de las empresas, que a la larga son el motor de todo lo demás… piénsenlo. Para un primer filtro tengamos esto en cuenta, ninguna propuesta es moneda de oro para gustar al cien por ciento, pero sí o sí tengamos claro que LAS

PROPUESTAS QUE NO APOYEN

CLARAMENTE AL DESARROLLO EMPRESARIAL, LAS PROPUESTAS QUE TENGAN TONO DE ENFRENTAMIENTO O “JUSTICIA SOCIAL”, SON LAS QUE DEBEMOS DEPURAR DE INMEDIATO, es una humilde sugerencia de alguien que quiere ver a su país DESARROLLADO y no “EN VÍA DE DESARROLLO” como hace 25 años. Buena semana para todos.