Sigue emergiendo la vileza de los gobiernos de Vizcarra y Sagasti en relación con la corrupción en la compra de vacunas chinas Sinopharm. La excanciller declaró ante el Congreso que se vacunó con conocimiento de Sagasti y la exministra Mazzetti en una reunión de los tres el 21 de enero. ¿A quién le cree usted?

Para el estudio de la Sinopharm, la Universidad Cayetano Heredia contrató, entre otros, al laboratorio Suiza Lab para la prueba molecular. Este subcontrató al laboratorio de la Marina que no está acreditado para tal fin en el MINSA. Supimos todo por los periodistas de Willax TV.

Al inicio el gobierno reaccionó con la misma matonería que el anterior: te denuncio penalmente, te hago chichirimico en medios amigos. La grosera y dolorosa verdad trajo abajo tal felonía. Con esta prensa libre en la época de “Los Cuellos Blancos”, no se habría copado la Fiscalía como hoy. No tendríamos a Zoraida Ávalos afirmando con desfachatez que Merino es culpable de las dos muertes en violentas marchas y Sagasti no es responsable de las cuatro muertes en ilegales bloqueos.

Pero eso es política ficción. Lo cierto es que el estudio de la Cayetano deshonra a la ciencia y a la universidad. Los galenos ahí formados están furiosos por el daño a su institución. En el mundo científico somos el hazmerreír inmerecidamente porque tenemos excelentes médicos. En el político somos el ejemplo de la corrupción sinoperuana.

El estudio sobre Sinopharm debería ser anulado y proseguir la vacunación con Pfizer. Cuesta la mitad y es muy segura. Recuerde que el contrato con Pfizer se firmó en agosto pasado y se anuló para darle carta abierta a Sinopharm al ritmo de corruptela.

Hay dudas del dominio mafioso de las organizaciones electorales. Los comicios serán turbios. Tenemos candidatos que son el emblema de la deshonestidad. Martín Vizcarra es el ya no ya de la ‘trafa’ y la coima. A vista y paciencia de atribulados ciudadanos víctimas de la muerte y la enfermedad, se impuso postulando al Congreso para salvarse de la justicia. Viene huyendo de esta cerca de 20 años. Su candidato presidencial también tiene sus anticuchos.

Ollanta Humala y señora están perforados por la ratería de Odebrecht. Le dieron buen billete para su campaña y se levantaron el Gasoducto en peso (US$ 7 mil millones) Su exaliada, hoy candidata, Verónika Mendoza tiene una trafa inmobiliaria que intentó arreglar sin convencer, pero el JNE se la pasó. El reino de la infamia.

Yonhy Lescano, aliado de Vizcarra en la época, pudo archivar la denuncia de acoso sexual planteada por una periodista del Congreso. La Fiscalía controlada por Vizcarra le archivó el caso. Ojo, pero señaló que las escabrosas conversaciones del acosador no habían sido editadas como aseguró Lescano. Las feministas mudas, no se entiende la razón. Debería hablar la agraviada.