¡Débiles y pequeños! Incapaces de gobernar y garantizar la aplicación de las leyes y de dotar al país de estabilidad institucional. Es un gobierno de transición (y autodenominado de emergencia) pero los adjetivos no le quitan responsabilidad. Inaceptable que, en aras de una supuesta transparencia, haya absoluta opacidad y lagunas de información o que nos digan que las negociaciones con los laboratorios son muy complejas y aún no tienen fecha cierta. Para no mentirnos, prefieren callar, pero también se engaña por omisión. La turbulencia política es la excusa para todo. La vacancia es la gran culpable que el Perú sea casi el único país de Latinoamérica que no obtendrá la vacuna a tiempo. La gestión del gobierno es un ejercicio de improvisación constante. ¿No hay indignación de la Generación Bicentenario por la incompetencia del gobierno? ¿Ni una sola marcha por la vida? ¿Tan rápido se desconectaron de la realidad y de las verdaderas prioridades del país? ¿Será quizás que no tienen a los medios para hacer coro de sus protestas? Francamente, una gran decepción.

Es inaceptable que siga la toma de carreteras y la violencia contra la propiedad privada. La laxitud del gobierno es la mayor cómplice de la Izquierda. Al final, el agro al igual que la minería y todo aquello que funciona y genera riqueza es el objetivo; el bienestar de la sociedad juega en su contra, tienen que generar miseria y desconcierto para ganar, especialmente en época electoral.

Verónika Mendoza es la representante por excelencia. Con sus formas suaves y agradables, siempre mimetizándose con su entorno, es una candidata peligrosa a la que nunca se debe perder de vista. En Bolivia, con motivo de la investidura de Luis Arce, recibió el apoyo de Pablo Iglesias, quien expresó en Twitter: “He tenido la oportunidad de reunirme en Bolivia con la candidata de la presidencia del Perú, @Vero_Mendoza_F y @ecuarauz candidato a la presidencia de Ecuador. Representan en sus países la esperanza de un cambio que traiga más justicia social y más democracia” Es muy fácil hablar cuando tu país forma parte de una comunidad europea y recibirá 70,000 millones de euros en subsidios pero el Perú, con una segunda ola de covid ad-portas, un Estado ahogado por una menor recaudación fiscal, la rebaja en la clasificación de riesgo país y la disminución de la productividad es un escenario completamente distinto; somos el pariente pobre destinado a la desgracia.

Mendoza habla de una segunda reforma agraria cuando la primera fue una ruina, que generó una gran migración del campo a la ciudad, por hambre. Sostiene que los fármacos para la inmunización deben ser un bien público (se referirá a las inaccesibles vacunas, a la ivermectina, al oxígeno cuya donación el gobierno rechaza) e insiste con la ofensiva de abrir un nuevo proceso constituyente basado en la destrucción de todo lo que significó el desarrollo del país y la reducción de la pobreza en los últimos 25 años.

No se puede ser comunista en pleno siglo XXI. Tenemos que hacer oídos sordos a ese lenguaje facilista y edulcorado y guardar lealtad a la memoria y la evidencia. Comunismo nunca más.