Después de varias discusiones sobre si las empresas privadas del sector salud pueden traer la vacuna va quedando claro que el marco legal existe con la Ley N°31091-20 que garantiza el acceso al tratamiento preventivo y curativo de la enfermedad por coronavirus SARS-CoV-2 y de otras enfermedades. Esta Ley establece que se otorga registro sanitario condicional por un año a los medicamentos y productos biológicos con estudios clínicos en fase III con resultados preliminares, en la prevención y tratamiento de enfermedades gravemente debilitantes o potencialmente mortales que dan lugar a una emergencia declarada por riesgos o daños a la salud pública a nivel nacional declarada por el Poder Ejecutivo o por la OMS.

Posteriormente el 10 de enero de 2021 se aprueba el D.S-002-2021 que reglamenta la ley 31091-20 y se establecen los requisitos para el Registro Sanitario Condicional por un año para las vacunas en fase III. Todo esto para las empresas que son droguerías, es decir empresas privadas especialistas en el sector salud que cuentan con todos los permisos para almacenamiento y distribución.

El Gobierno se ha propuesto como meta vacunar entre 10 y 15 millones de peruanos hasta el 28 de julio. Sin embargo, basados en la velocidad con la que han conseguido las vacunas, no lo creemos posible sin la ayuda de la empresa privada. Y lamentablemente seguirán muriendo hermanos peruanos que no cuentan con la vacuna por cada día que se demoren.

De lo que se trata es de aprovechar la habilidad que tienen los empresarios peruanos para poder cerrar contratos con los fabricantes de las compañías que posean las vacunas. Esto es una barrera natural porque no existe mucha oferta, sin embargo, conforme pasen los meses va a existir una mayor oferta y una mayor producción, por lo tanto, el Gobierno debe incentivar que las empresas privadas del sector salud empiecen a buscar en el mundo para que podamos satisfacer constantemente la necesidad del Perú. Ya está demostrado que el Gobierno no puede solo, pero el privado sin los permisos tampoco puede solo, es necesario que trabajemos juntos para asegurar el regular abastecimiento de las vacunas en el futuro. Es más, porque no producirlas en el Perú, porque no incentivar a que realicemos acuerdos de fabricación con aquellas empresas que poseen la vacuna que no tienen más capacidad productiva. Esto es realizable, pero se requiere voluntad política. La empresa privada puede aliviar al Estado la difícil tarea de traer vacunas para todos, porque cada vacuna que trae el privado es una vacuna menos que tiene que pagar el Estado.

En consecuencia, esto solo una cuestión de voluntad, de querer hacerlo. Señor presidente, déjennos ayudar, los peruanos se lo agradeceremos.

@sandrostapleton