Trump y Kim Jong-un


Trump y Kim Jong-un

Después de atacarse ferozmente por Twitter y en todos los medios diplomáticos, Kim Jong-un de manera sorpresiva expresó su deseo de reunirse con Trump. Y en forma aún más sorprendente, Trump ha contestado que está dispuesto a encontrarse con él. No han fijado lugar y fecha ni menos agenda específica, pero resulta improbable que accedan a visitarse en sus respectivos países. También descartó la frontera entre las dos Coreas, donde se juntarán los presidentes del norte y del sur. ¿Qué ha podido motivar este increíble deshielo? Quizás no lo sea tanto, porque en alguna ocasión, luego atacar virulentamente a Kim Jing-un, Trump dijo que podría conversar con él.

Históricamente desde 1950, Corea del Norte bajo la dinastía Kim, se ha comportado como un enemigo de la paz mundial. Así invadió a su vecino del sur e inició una guerra de tres años en la que también intervino la República Popular China, finalizando con un armisticio aún vigente. Corea del Norte está armada hasta los dientes y con la voluntad implacable de quebrar los estándares de la paz para lograr sus objetivos estratégicos. En el ámbito interno, mantuvo una estricta ortodoxia comunista que redujo al pueblo norcoreano a una hambruna permanente. En la década del 90, durante el desarrollo de una crisis por sus planes de fabricar bombas atómicas, el padre del actual gobernante paralizó el proyecto a cambio de una ayuda masiva en alimentos y medicinas.

Los expertos opinan que Corea del Norte es un Estado policial dominado por una élite científico-militar, que se lleva la tajada de león de sus escasos recursos internos, pero que afianza su poder desafiando a sus vecinos e incluso con el chantaje a sus aliados chinos y rusos. Esa política, se ha agotado por las presiones y sanciones de los Estados Unidos. Por ello, Kim Jong-un cambió de táctica con ocasión de las Olimpiadas invernales, aproximándose a su homólogo del sur para presentar un equipo conjunto. Además, envió a su hermana como emisaria de una futura negociación. El acercamiento tuvo éxito y llevó a la distensión que Trump, luego de mirarla fríamente, decidió acogerla. ¿Qué discutirán? Creo que la agenda consistirá en que Corea del Norte cancele sus proyectos nucleares y misileros, y los Estados Unidos de común acuerdo con China y Rusia, acceda a levantar gradualmente las sanciones, con el incentivo adicional de un plan de ayuda económica.