A puertas de cerrar el 2020, tal vez el año más duro para muchos de nosotros, es importante que podamos ver en perspectiva cómo estamos llegando a concluirlo y encontremos la manera de tomar un último aire para concluirlo de la mejor panera posible.

Empecemos por lo básico, debemos primero saber la carrera que vamos a correr para poder estar preparados; esto implica tener muy claro nuestro objetivo a lograr de manera aterrizada, cuánto queremos vender y cómo lo pensamos hacer. Como primer tema a resolver debemos tener a nuestras ventas, ya que si no proyectamos lo que pensamos generar como ingresos, nada será sostenible. Ahora, esta proyección de ventas debemos hacerla de manera muy distinta a la de años anteriores, si bien para muchas industrias el mes de diciembre es de crecimiento en ventas, este será un mes muy atípico por las condiciones de pandemia en la que nos encontramos (diría también inestabilidad política, pero ya se volvió una constante).

Seamos muy conservadores al hacer esta proyección, no esperemos lograr en diciembre lo que en todo el año no nos ha sido posible, es difícil aceptarlo, pero es lo que toca. Mi sugerencia para aterrizar esta proyección sería sacar un promedio de los 3 últimos meses con el mes de diciembre del año pasado, si el número hace sentido, adelante.

Una vez que definimos nuestra proyección de venta, pasamos a una de las partes más retadoras de la planificación… ¿cómo vamos a lograrlo? Para esto los invito a ser lo más creativos posibles. Definitivamente deberán exigir más de cada uno de sus canales de venta tradicionales, los que ya venden, deberán vender un poco más; pero es momento de explorar nuevas alternativas para alcanzar la meta trazada. Aquí podemos explorar caminos como alianzas comerciales, juntarnos, con otros empresarios que vendan productos complementarios a los nuestros y ofrecer nuestros productos a sus clientes apoyados en la confianza que ellos ya lograron, de la misma manera nosotros ofrecer sus productos a nuestra respectiva cartera.

Otro camino importante a seguir es, dependiendo del producto o servicio que vendamos, poder sacer versiones “más económicas” de nuestro producto, de esa manera nuestro costo unitario es menor pero también el precio de venta, siendo así accesible para una mayor cantidad de gente; un claro ejemplo de esto son las bebidas gaseosas, que en los últimos años han sacado presentaciones cada vez más pequeñas, esto les ha dado una mayor cantidad de ventas y ha podido también llegar a más consumidores.

Estamos a puertas de cerrar el año, mucho ánimo que si bien el camino ha sido duro, aún hay luz al final del túnel. Buena semana para todos.