Al cumplir el décimo aniversario del TLC Perú-China (15/12/20) las inversiones de la República Popular China alcanzaron los US$ 30,000 millones; tanto, que somos los segundos receptores en la región, mientras que el primer lugar lo ocupa Brasil (US$ 60,000 millones).

Las empresas estatales chinas han sentado sus reales. China Three Gorges (CTG), la mayor generadora hidroeléctrica mundial, arribó con el proyecto de la central hidroeléctrica San Gaban III (Puno) de 205 MW (2014), y luego compró, a Odebrecht (2019), la central hidroeléctrica de Chaglla de 456 MW por alrededor de US$ 1,400 millones. Curiosamente, China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) -que opera gasoductos- se encuentra vivamente interesada en el SIT Gas (Sistema integrado de Transporte de gas natural), el satanizado Gasoducto Sur Peruano. ¿De la samba a la danza del dragón? Primero Chaglla y luego el gasoducto.

A principios de semana, CTG lanzó una OPA (25/1/2020) para finiquitar la compra del 100% de las acciones de Luz del Sur, la distribuidora eléctrica del sur de Lima, que sumará un monto de US$ 4,150 millones, que incluye la Central Hidroeléctrica de Santa Teresa (Cusco) de 99.7 Megavatios (MW) y tiene en cartera las hidroeléctricas: Santa Teresa 2 de 280 MW (Cuzco), Lluclla de 288 MW y Lluta de 157 MW (Arequipa) y Garibaldi de 190 MW (Junín), que, de concretarse, quebrarían todos los topes antimonopólicos para las fusiones establecidos en la ley de concesiones eléctricas. Sumando a discreción, generación y distribución eléctrica.

CTG en Brasil, con 8000 MW en hidroeléctricas y parques eólicos, sólo genera; en Bolivia lo mismo, vienen construyendo la hidroeléctrica Rositas de 600 MW, mientras que en Chile, si bien State Grid de China controla el 50% de la distribución eléctrica, el fiero “dragón” CTG en esos parajes sólo exhala tibias columnas de humo, mas no poderosas llamaradas, porque por ahora sólo cuenta con el proyecto de la hidroeléctrica de Rulcahue de apenas 90 MW.

Pero no todo lo que brilla es oro, una de las subsidiarias de CTG: China International Water & Electric Corporation (CWE) viene protagonizando en Iquitos (Loreto), desde el 2010, más de un escándalo por la deficiente construcción de la Planta de Tratamiento y Alcantarillado de la ciudad (S/ 734 millones).

También hay presencia china en el petróleo: Sapet opera el Lote VII/VI (Talara), en donde produce 3,800 barriles por día (BPD) y CNPC adquirió los activos de Petrobras (2014) por US$2,600 millones, que involucra el Lote X (Piura), en donde produce 14,300 BPD, además del Lote 58 (Cusco) y el 46.16% del Lote 57 (Cusco).

En minería, la inversión china es la más importante. Todo empezó en con la privatización de Hierro Perú, adquirida por Shougang en US$ 120 millones (1992). En el 2007, Chinalco compró Toromocho a Perú Copper y tras invertir US$ 4,850 millones, producirá cobre por encima de las 200 mil ton/año. MMG compró el proyecto Las Bambas (2014) por US$ 5,850 millones y produce anualmente 450 mil toneladas de cobre. La minera Zijin cuenta con el proyecto Río Blanco y Lumina Copper con el proyecto de Galeno.

Y, como el primer paso de Lao Tse en la “Ruta de la Seda”, China Cosco Shipping Corporation acordó con minera Volcan construir un puerto en Chancay por US$ 1,300 millones.