Al periodista de RPP Ricardo Gómez Palma lo acaban de empapelar judicialmente por hacer un media training en el año 2015 a algunos candidatos al Congreso, entre ellos clientes de Fuerza Popular. Gómez Palma ha sido citado como “testigo” (¿de qué?) por el inefable fiscal José Domingo Pérez, quien tiene por costumbre amedrentar con exabruptos fiscales a todos aquellos que hayan tenido la “mala” suerte de cruzarse en el camino con Keiko Fujimori, incluso al portero que pudo alguna vez abrirle la puerta. El periodista ha evidenciado sus recibos por honorarios a la Sunat, es decir, poniendo sobre la mesa que su trabajo se realizó en el marco de la ley. Su pecado, pues, no parece ser otro que su expertice se lo brindó al candidato o candidatos equivocados, esto es, a los que Pérez persigue más allá de la racionalidad y de la ley, muchas veces festejado por una plétora de medios de prensa que hoy ya van quitando cuerpo frente a este inquisidor medieval. Porque, vamos, nadie en la Fiscalía ha llamado a declarar a los socios de la consultora CHISAC y Asociados que le organizaron un roadshow de medios al fiscal de la Nación que apadrinó a José Domingo Pérez en su momento. Me refiero al hoy fiscal supremo Pablo Sánchez. Aquí bastó el millón de amigos que tiene la consultora de marras y la muestra de los recibos por honorarios a la Sunat para que se libraran del calvario fiscal que le tocará recorrer a su colega Gómez Palma. Lo mismo sucede con alias @LarryPortera, una amiga íntima de uno de los socios de CHISAC, con quien escribió un libro denunciando los abusos sicológicos y sexuales en una institución seudo religiosa llamada Sodalicio. Esta @LarryPortera no ha dejado de sostener que vive un “acoso judicial” a causa de su libro y de otro que está por terminar y que nunca termina. Pero la realidad es que sus cuitas con la justicia son por un reportaje malhadado en la que ella participó y que, según algunos de los involucrados, habría dañado su reputación haciendo afirmaciones que no se sostienen con hechos y faltando a principios elementales del periodismo. Fue a través de la cadena Al Jazira, bastión que, por decirlo de alguna manera, tiene conflictos de interés religiosos con la Iglesia Católica, que según los afectados se mancharon honras y levantaron falsos testimonios con la anuencia de @LarryPortera. Sin embargo, pese a una cantidad nada despreciable de indicios documentados expuestos por el diario EXPRESO sobre la vida y milagros financieros de la susodicha, funcionaria pública en su época durante la corrupta gestión de Susana Villarán, en la Fiscalía a nadie se le ha movido un pelo por investigarla. En el Poder Judicial, la cosa es algo diferente.

Allí la señora ha sido emplazada por difamación y calumnia por el director del medio periodístico La Abeja, Luciano Revoredo, y @LarryPortera ha respondido con “más de 1.900 personalidades de distintos ámbitos del quehacer nacional (que) suscribieron un documento expresando su solidaridad con la periodista, quien viene siendo víctima de acoso judicial y mediático desde que publicó, junto con Pedro Salinas, el libro ‘Mitad monjes, mitad soldados’. Entre estas personas están los exmiembros de la CVR Rolando Ames, Salomón Lerner Febres, el exprocurador anticorrupción Julio Arbizu, el economista Humberto Campodónico, el analista Hernán Chaparro, el investigador Ricardo Cuenca y el ex secretario ejecutivo del Acuerdo Nacional Javier Iguíñiz. También los periodistas Augusto Álvarez Rodrich, Claudia Cisneros, Juan Carlos Tafur, Josefina Townsend, Morgana Vargas Llosa y el excanciller Rafael Roncagliolo. En el documento señalan que los procesos judiciales y la campaña de difamación agravada que se ha iniciado buscan destruir su reputación como periodista. Lo que da cuenta de la impune discriminación de género que existe en el país. Y agregan que el ataque es clara represalia a su labor como periodista de investigación, tal como lo han expresado la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA, la Federación Internacional de Periodistas, la Asociación de Prensa Extranjera en Perú, entre otros.”

Vaya que de si se trata de tener amigos para presionar al Poder Judicial y hacer “parajusticia”, @LarryPortera es campeona. Mientras, al buen amigo Ricardo Gómez Palma le faltó cantar la canción de Roberto Carlos con la tradicional falda escocesa. Hoy el kilt puede hacer la diferencia.