Una derecha democrática, pero valiente

Una derecha democrática, pero valiente

El reconocido internacionalista Farid Kahhat expuso el domingo pasado en El Comercio su disconformidad con mi anterior columna sobre la denominada extrema derecha italiana; la discrepancia se debe a valoraciones diferentes en torno a hechos por todos conocidos. Veamos, es doctrina pacífica que los extremos políticos repelen la cultura de tolerancia y pluralismo, por ende, la ideología democrática; la extrema izquierda adoptó el marxismo radical en todas sus variantes y la extrema derecha adhirió al fascismo, siendo ambas posiciones ideológicas tributarias del mismo totalitarismo, social y económicamente estatista. Por ello, mencionar que Reagan fue un extremista, es errado, pues fue un decidido defensor de la economía libre y la democracia representativa, coautor además con Juan Pablo II de la derrota del tradicional marxismo radical. ¿Y Pinochet? Un auténtico extremista que escribió de Geopolítica pero que no tuvo pensamiento económico propio: los “Chicago boys” representan solo una afortunada reacción al desastre socialista.

¿Merkel no fue de izquierda? Compró el pack completo socialdemócrata, gobernando con el ala progre de un CDU carente de identidad y ahora en crisis. Sus decisiones no solo hipotecaron a Alemania al gas ruso, abrieron en toda Europa un enorme espacio político por el comprensible deseo de frenar la migración ilegal y de expulsar a quienes, además de no integrarse, cometen graves delitos; y es que los ataques de musulmanes a las mujeres se han multiplicado en Italia también, convenientemente silenciados por parte de los actuales aliados de Meloni, nominalmente de derechas, pero temerosos de enfrentarse a las directrices globalistas cuando atentan contra las verdaderas necesidades de la sociedad. Ahora que tienen una líder valiente, comprometida con los valores democráticos, ojalá puedan trabajar políticamente para garantizar seguridad ciudadana y crecimiento económico.

¿Qué una Meloni adolescente tuvo expresiones en favor del fascismo? Merkel fue miembro de las juventudes comunistas en la RDA y sigue abogando por una mayor regulación del mercado. Cierto es que el partido de Giorgia Meloni debe sacudirse de su pasado, adicto a la intervención estatal en la economía, pero no será más grave que la conversión del Apra de García II. Sería muy ilustrativo un documental imparcial sobre los pecados de juventud de los actuales líderes europeos, y por qué no, de los sudamericanos.

No es sensato denominar extrema derecha a personalidades políticas que, provistas de vocación democrática, elevan sus voces en procura de retornar a valores y políticas coherentes con el sentido común, y las verdaderas urgencias de los electores. Los políticos de la falsa derecha, siempre preocupados por agradar a las izquierdas, han fracasado y caminan a la extinción; el futuro será de quienes renuncien a servir de comparsa y no teman develar los engaños del socialismo.

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