“Se cayó el sistema” o “la red está lenta”, son frases que miles de usuarios manifiestan a diario durante sus labores, generando miles de horas-hombre perdidas al año. La mayor parte de esas fallas técnicas no son fortuitas y se pueden evitar con buenas prácticas y asesoría especializada. Según Pablo Huapaya, Territory Account Manager de Panduit Perú, una red informática implementada de manera óptima, acorde a los estándares internacionales de cableado estructurado, otorga la máxima velocidad y una gran estabilidad, permitiendo que las organizaciones desarrollen sus actividades eficientemente. Sin embargo, cuando las conexiones se ralentizan o se caen el departamento de TI debe determinar el lugar del problema.

Un 80% de las fallas en disponibilidad y velocidad de las redes informáticas, industriales o empresariales, se debe a problemas en la infraestructura física. Por lo tanto, contar con una conectividad libre de fallas es el factor determinante para mantener la operatividad en la empresa.

Sin embargo, no basta con que la red esté operativa, sino que para sacarle el máximo provecho debe soportar todos los requerimientos de conectividad actuales y esa tarea se inicia desde la etapa de diseño de la infraestructura física de red.

Con al auge de los nuevos paradigmas tecnológicos, como Internet de las Cosas, robótica, inteligencia artificial o domótica, cada vez más dispositivos son conectados a las redes, tanto para tomar lecturas (sensores) como para operar dispositivos en forma automática o remota. Este fuerte crecimiento está planteando nuevos retos a los responsables de redes. De igual manera hay más computadoras y smartphones dentro de las empresas que necesitan una adecuada cobertura inalámbrica. Asimismo, para el despliegue de las nuevas redes Wi-Fi 7, se requerirá conexiones de alta velocidad que lleguen a las antenas y que deben empezar a ser contempladas en los planes de los departamentos de TI.