El doctor Trevor Edward Jones lleva más de 20 años trabajando con el Perú, representando como presidente ejecutivo a Universal Peace Federation (UPF) y con la misión de construir un mensaje de paz, de sabia convivencia y sano liderazgo en los más diversos espacios públicos y privados.

La Federación para la Paz Universal UPF-Perú, con “Estatus Consultivo General en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas”, trabaja con altruismo en más de 190 países, como una organización de paz y con un concepto humano superior: “Ejemplo de vivir por el bien de los demás”

El pasado viernes 12 de febrero, en el marco de la Celebración de la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional de las Naciones Unidas (AIPD Capítulo Perú), se ha dado un paso importante para consolidar sus actividades con la incorporación de nuevos “Embajadores para la Paz”. La labor es indesmayable y nunca serán suficientes los esfuerzos -para el mundo y nuestro país- orientados a la búsqueda de valores morales, la solución de conflictos y la convivencia pacífica entre los seres humanos.

Ese es un reto que los líderes mundiales y nacionales jamás deberían olvidar y menos morigerar, porque se requiere más esfuerzos para construir bases sólidas en educación, cultura, paz y solidaridad, superando las barreras raciales y filosóficas.

Por otro lado, tal como lo ha recordado el doctor Trevor Edward Jones, la Federación para la Paz Universal (UPF) viene trabajando por la paz mundial hace mucho tiempo y permite que los líderes de la ciencia, las artes, la academia y los campos de las religiones y la política, puedan ser parte de un eficaz esfuerzo mancomunado por la paz.
No obstante, habrá paz si todos los seres humanos deponemos el egoísmo, la vanidad y el individualismo, causas de la pobreza; y por eso se debe trabajar para promover los valores morales en la familia, base de un desarrollo humano sostenible y duradero, evitando que desajustadas ideologías atenten contra el matrimonio, los niños, los adolescentes y su educación. Con esa sólida base se superan los conflictos sociales, la corrupción y las guerras.

Al respecto existe un importante legado espiritual y principista de parte del reverendo Sun Myung Moon, herencia que supera las diferencias filosóficas o religiosas, y pone el hombre sobre su realidad, aquella que dice que todos somos iguales, que las confesiones o denominaciones no tienen por qué ser motivo de discriminación pues son como aguas -que vienen y van- de una misma fuente de vida. Hay que existir y servir con propósito.

@RafaelRomeroVas