Quijotes, ver, escuchar al Sr. Sagasti, fue como retroceder en el tiempo. Por unos segundos, golpeado, sorprendido, me teletransporté a la época del régimen estalinista. El manifiesto del INTERINO fue una furiosa proclama de lucha de clases ¡al puro estilo maoísta, trotskista, marxista!

Ya repuesto, un sentimiento de frustración se apoderó de mí, subvirtiéndome, más aún, por el recuerdo de la reciente muerte de mi querido tío Antonio, hermano de mi padre, o la partida de mi compañero de aulas, el poeta y periodista Juan Ochoa López, quien murió solo en una silla de ruedas en el pasillo de un hospital.

Como miles de peruanos, mi tío y mi amigo trabajaron durante toda su vida, quienes, de haber existido la posibilidad de conseguir la vacuna en el sector privado, la hubiesen recibido o adquirido, para estar todavía entre nosotros. Muchos partieron, muchos más partirán, sin importar si son ricos o pobres. El covid-19 no entiende de lucha de clases, no le interesa si tenemos o no dinero en el bolsillo o en una mullida cuenta bancaria; si nos atrapa nos matará igual.

Sr. Sagasti, todo infectado con el virus lucha por su vida junto a los suyos, sean humildes o acomodados. Miles hacen inhumanas indignas colas por oxígeno, todos dispuestos a pagar lo que sea, ¿sabe por qué? Porque el oxígeno es vida, tal cual lo es la vacuna. Entonces, Sr Sagasti, ¿POR QUÉ ESTÚPIDA RAZÓN SE LE OCURRIÓ QUE LOS PERUANOS NO DEBERÍAMOS O NO ESTARÍAMOS DISPUESTOS A PAGAR POR LA VIDA?

¿Qué puede tener de malo que los gremios empresariales importen las vacunas, en coordinación con el Estado? ¿Qué de malo tiene que los empresarios faciliten gratuitamente las vacunas a sus trabajadores? ¿Qué de contradictorio, inmoral o antiético ve usted, Sr. Sagasti, que nos queramos vacunar lo antes posible? ¿Quiere usted, por el prurito de su absurdo anacrónico pensamiento socialista utópico, condenar a muerte a ciento de miles de peruanos en espera de que el paquidérmico Estado nos provea la vacuna? ¿No se da cuenta lo insultante de su propuesta de que LOS PRIVADOS YA PODRÁN IMPORTAR CUANDO LAS VACUNAS ABUNDEN EN EL PERÚ?

Entonces, que los socialistas de gabinete, como usted, consideren que el derecho a la vida, el derecho a vacunarse, sea homologable a la ideología marxista, debe quedar en vuestro constructo, en su ámbito personal; no convierta su ideología utópica en una política de Estado.

Si cree tener razón, ¿por qué no prohíbe que los privados produzcan, importen, vendan o donen el oxígeno? La respuesta es una: ¡porque el oxígeno es vida! ¡Lo mismo así es la vacuna! AMBOS SE HAN CONVERTIDO EN UN DERECHO A LA VIDA, NO ES UN ASUNTO DE IDEOLOGÍA.

Usted ha demostrado no ser un Quijote, sino un simple absurdo socialista de gabinete, gobernado por una ideología que no practica. Sr. encargado de la presidencia de la República, lamentablemente es usted uno más de Los Innecesarios.

Ahora más que nunca: ¡Jubilación Política Ya!