La necesidad del apoyo de la empresa privada del sector salud en la adquisición de vacunas radica en que hasta el momento el Gobierno no ha podido traer las vacunas necesarias para toda la población, este pedido lo llevamos haciendo desde el mes de noviembre del 2020 cuando veíamos que el Estado no podía solo y sin embargo se negaron, recordemos que de acuerdo al Vacunagate a esa fecha ya varios funcionarios públicos entre los que estaban el expresidente Vizcarra y su ministra Mazzetti se habían vacunado. Hoy entendemos el por qué de su negativa.

Vimos una luz de esperanza cuando ingresó el presidente Sagasti pero seguimos en la espera. Pero hablemos con cifras. De acuerdo al gobierno a la fecha tenemos por llegar en marzo 367,000 dosis de Pfizer (que alcanza para 183,500 personas) y en abril 800,000 dosis de Pfizer que alcanzarían para 400,000 personas). Quiere decir que en los próximos dos meses solo podríamos vacunar a 583,500 personas más, que es aproximadamente 1.7% de la población. Nos han dicho que con eso vacunarán ahora a los adultos mayores pero la realidad es que son 4.4 millones, es decir no alcanza. Dicen que no quieren que se afecte el cronograma de vacunación, pero tienen al comunicador de prensa del Ministerio de Salud llamando a un periodista para vacunar a su mamá. ¿Quién garantiza cómo van a escoger a esas 15,000 personas que dicen que vacunaran esta semana?, ¿este gobierno?

Dicen que no venden vacunas en el mercado internacional, pero el embajador de Rusia en Perú dijo que sí. Así que si hubiéramos salido a comprar hace 3 meses ya tendríamos vacunas en el Perú el día de hoy. El tema es que, si no cierras el contrato, nunca te pones en la cola de producción y nunca tendrás la posibilidad de que llegue la vacuna.

Para esto es indispensable la aprobación del documento que pruebe que estás autorizado por el Gobierno, esa podría ser la autorización excepcional de importación o el registro condicional.

Nos dicen que ya tenemos contratos firmados por 48,2 millones de dosis de vacunas como si con eso tuviéramos que estar satisfechos. Por supuesto algunos por intereses o los acostumbrados a vivir en la mediocridad y tibieza dicen que con eso ya la hicimos. Díganselo a los que ya murieron, a los que hacen cola todos los días para comprar oxígeno, a los que mueren esperando un respirador y una cama UCI. A ellos no los pueden engañar, ellos la están sufriendo y no hay palabras que cambien su verdad. ¿Cuántos más tienen que morir?, ante esta incapacidad solo nos queda exigir que los responsables sean juzgados con todo el peso de la Ley.

@sandrostapleton