¿Podría ser posible que el Presidente de la República, Francisco Sagasti, no supiera sobre la relación de medio hermano que se ha denunciado entre Rubén Vargas y uno de los cabecillas de Sendero Luminoso, Zenón ‘El Zorro’ Vargas? Tendríamos que apoyarnos en que fue una total ineficiencia e incapacidad por parte del Presidente, no saber que estaba nombrando como ministro del Interior a una persona con esta vinculación familiar, resulta poco creíble. Por lo tanto, se encienden las alarmas sobre la preocupación de que este gobierno o por lo menos algunos de sus integrantes, pudieran servir de hilo conductor para destruir la institucionalidad de la Policía Nacional, no como parte de un cambio necesario, sino como encargo desde el terrorismo para lograr su captura y obtener el control como no pudieron hacerlo con el uso de la violencia. No hay justificación alguna contra este atentado a la democracia, es tiempo de iniciar acciones e investigar cómo es que el terrorismo ha llegado con sus tentáculos hasta el aparato estatal. Nombramientos como estos nos hacen perder en definitiva la poca confianza que teníamos en este gobierno, que llegó al poder a través de la violencia. Quedará pendiente identificar a los infiltrados y su posible relación con el terrorismo, pues eso es lo que se vivió con las acciones de violencia durante las marchas que llevaron a Sagasti al cargo de Presidente de la República.

Queremos conocer quién y cómo se ha designado a Rubén Vargas, en cargos tan importantes. Donde no solo desarrolló una catastrófica gestión, sino que la simbiosis narcotráfico-terrorismo ha logrado duplicar la cantidad de toneladas de cocaína que salían desde el Vraem hacia el mundo.