Estamos a solo horas de cumplir con uno de los actos más trascendentes de nuestra democracia y la vida republicana del país. Poco más de 25 millones de peruanos se hallan habilitados para acudir a las urnas el día de mañana domingo 11 de abril y elegir al Presidente de la República y a los nuevos miembros del Congreso por un periodo de cinco años de gobierno democrático. Este hecho es uno de los eventos políticos más esperados por la población en la hora actual, no sólo por la terrible pandemia de salud que vivimos, sino por lo azaroso que resultó ser este último tramo de gestión pública

Según la información oficial que proporcionó el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) más de medio millón de jóvenes tendrán la oportunidad de emitir su voto, ellos cumplieron sus 18 años; es decir, ingresaron a la mayoría de edad y se hallan en disposición de participar, por primera vez, en esta fiesta de la democracia.

El padrón correspondiente fue elaborado y proporcionado al JNE por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec). Se sabe también que cerca de un millón de los potenciales electores residen en el extranjero y que en la región Lima se encuentran los distritos con mayor y menor población electoral: San Juan de Lurigancho (784,263) y Cochas, en el distrito de Yauyos, con solo 143 electores.

El escenario se nos presenta lleno de incertidumbre, no sólo por el virus que nos amenaza cada vez con más fuerza, sino por la singularidad del proceso en el que compiten nada menos que 18 organizaciones políticas que aspiran llegar a la Casa de Pizarro, lo cual viene a ser todo un récord histórico de los últimos 50 años. Esta cantidad de postulantes que proponen las más variadas y diversas ofertas de proyectos, que más que planes de gobierno resultan siendo anuncios escuetos de lo que creen que harán, han terminado por confundir más aún a los electores.

En este contexto lo que se pide y se requiere es que la ciudadanía ejerza su derecho a elegir al candidato o a los candidatos de su preferencia, con un voto que sea resultado de su madura reflexión para no equivocar su elección. Después no habrá lugar a reclamos ni arrepentimientos. Estamos frente a una hora crucial para el futuro del país. Ya tuvimos dolorosas experiencias saturadas de malas elecciones personales. Nos equivocamos bastante. Elegimos a quienes no debimos y tuvimos gobiernos débiles o ineptos, vulnerables, la mayoría de ellos, a los actos de corrupción que tanto daño nos han hecho.

Este es el momento de cambiar nuestra historia. Es la hora de reorientar el rumbo con nuestro voto libre y democrático. No volvamos a equivocarnos para tener que lamentar después. No es posible que hayamos tenido en tan sólo una semana hasta tres presidentes. Eso pinta de cuerpo entero nuestra inmensa fragilidad.

10Los problemas que enfrentamos son duros y muy críticos, empezando por la lucha contra el coronavirus y la necesidad de las vacunas que son la tabla de salvación para sentirnos más confiados y tranquilos. Hemos tenido la oportunidad de escuchar a los candidatos, ahora nos toca decidir quién habrá de gobernarnos y de representarnos en los poderes políticos del estado. Acudamos mañana a cumplir con nuestro deber ciudadano, pero con la convicción de estar actuando bien y correctamente. No desperdiciemos la ocasión. Sepamos elegir sin equivocarnos. ¡Viva el Perú!