A mitad de semana Vizcarra manifestó: “Mientras avanzamos en un trabajo intenso, llevando progreso y desarrollo a todo el Perú; en ese contexto nos llega hoy un oficio del señor presidente del Congreso, Manuel Merino, donde me da a conocer el pedido de vacancia de la presidencia de la República. El mes pasado me llegó un documento igual”, agregando: “No sé si será una vez por mes, habiendo tanto por hacer, tanto trabajo; generar este tipo de distorsión, de confrontación, cuando estamos tan cerca a las elecciones”.

“Por lo menos es inoportuno. ¿Quién quiere patear el tablero democrático?”, acotó, señalando: “Estimo que va a primar la cordura en los partidos, cuando traten este pedido de vacancia”. “Me está llegando hace un momento la comunicación, y han convocado mañana Junta de Portavoces. O sea, (un proceso) exprés, rapidito”, para finalmente afirmar: “…nos llega el pedido, la moción de vacancia. No lo entendemos, pero somos respetuosos de la independencia de poderes”.

Vizcarra y su gabinete demuestran orfandad del procedimiento de vacancia, previsto en el Reglamento del Congreso, el cual tiene rango de ley.

Para el pedido de vacancia, por la causal prevista en el inciso 2) del Artículo 113 de la Constitución, se formula mediante moción de orden del día, firmada por no menos de 26 congresistas, precisándose los fundamentos de hecho y de derecho en que se sustenta, así como de los documentos que lo acrediten.

Tiene preferencia en el Orden del Día y es vista antes que cualquier otra moción pendiente en la agenda. Recibido el pedido, copia del mismo se remite, a la brevedad, al Presidente de la República.

Para la admisión se requiere el voto de por lo menos 52 congresistas. La votación se efectúa indefectiblemente en la siguiente sesión a aquella en que se dio cuenta de la moción.

El Pleno del Congreso acuerda día y hora para el debate y votación, sesión que no puede realizarse antes del tercer día siguiente a la votación de la admisión del pedido ni después del décimo, salvo que 104 congresistas acuerden un plazo menor o su debate y votación inmediata. Si fuera necesario se cita a una sesión especial.

Vizcarra, cuya vacancia es materia del pedido, puede ejercer personalmente su derecho de defensa o ser asistido por letrado, hasta por 60 minutos.

El acuerdo que declara la vacancia requiere una votación no menor a 87 congresistas y la resolución declarándola se publica en el diario oficial El Peruano dentro de las 24 horas siguientes al de la recepción de la transmisión remitida por el Congreso, caso contrario en uno de los diarios de mayor circulación nacional, sin perjuicio de las responsabilidades a que hubiere lugar. La resolución rige desde que se comunica al vacado, al presidente del Consejo de Ministros o se efectúa su publicación, lo que ocurra primero.

Por lo tanto cuesta creer que el propio Vizcarra y su gabinete no sepan y hable de un “proceso exprés”.