En el mundo tanático que vivimos no alarma que el exministro de Transportes del gobierno de Vizcarra, Carlos Lozada, ocupe hoy la gerencia de Atención al Asegurado de EsSalud. Este personaje autorizó el pago de S/ 13 millones a Obrainsa, empresa del Club de la Construcción y que tenía obras irregulares. Lozada además firmó un contrato de S/ 242 millones que se canceló porque la constructora incumplió.

Sabemos también que hay congresistas, miembros del Partido Morado que buscan imponerse en ministerios, respaldados por Palacio. Hay que desterrar del Perú que el Estado sea tomado como botín, asimismo las jugosas e inútiles asesorías favorecedoras de amigos del régimen morado, vizcarrista, ‘pepekausa’ o humalista.

No votemos por los grupos políticos o de prensa que respaldaron a los cuatro últimos presidentes. Hundieron el Perú. Los dos últimos son pasibles de delito de lesa humanidad por el macabro y corrupto manejo del COVID-19. Recuerde que el desastre comenzó con la negativa de comprar pruebas moleculares y la adquisición, con malos manejos, de pruebas rápidas.
Eso fue devastador. Igualmente, la ‘cutra’ en la compra de ventiladores y la inexistencia de camas UCI. La compra de la inútil vacuna china, Sinopharm, defendida por los dos últimos gobiernos, es tan ominosa como el caso Lava Jato y el saqueo del país por Odebrecht y sus secuaces nacionales.

Morimos como moscas, indefensos totalmente. El presidente transitorio solo dice que ante la pandemia “fallamos como Estado”. Qué cuajo. Su improvisado gobierno fracasó porque quiere tapar hasta ahora el desaguisado de la vacuna china. Se demostrará que no protege. Ya hay muchos casos que indican que no produce anticuerpos.
Cuando sufrague piense en cómo se pervirtió la prensa adicta a los regímenes a cambio de la publicidad estatal o de proteger sus intereses empresariales. No se incline por quienes apoyaron un golpe de Estado que solo favoreció la corrupción. Los golpes nunca serán democráticos, como que dos y dos nunca sumarán tres.

Mire la desgracia que vive el norte del país, no existe la reconstrucción con cambios. La razón es muy simple: el gobierno de Vizcarra se dedicó a robar, y el actual a no decir nada. Para ello nos llenaron de odio y rechazo hacia la política con la ayuda de los medios palaciegos. Ahora muchos peruanos alucinan al Congreso y a los congresistas.

Por eso es necesario que elija parlamentarios confiables. Sin Parlamento no hay democracia. Le guste o no. El Perú está ante un peligroso parteaguas: sale de la profunda crisis moral en la que vive o se va al hoyo. Así de polarizadas están las cosas. La economía está muy afectada, la gente no paga sus deudas, no hay trabajo y cada vez tenemos más miserias. No deje de sufragar, es imperativo. Ah, no queremos encuestas a boca de urna.