Walter Ríos Montalvo

Walter Ríos Montalvo

Columnista Invitado III

Acerca de Walter Ríos Montalvo:





PODER JUDICIAL Y TUTELA EFECTIVA DE LOS DERECHOS LABORALES

El Derecho Laboral constituye una disciplina jurídica de reciente formación histórica. En efecto, si miramos al pasado, ningún principio propio del Derecho del Trabajo se halla en instituciones jurídicas anteriores al siglo decimonónico. Así, con anterioridad a la centuria 1800-1899, el dogma del Derecho Privado hacía creer que las relaciones jurídicas de los sujetos se daban en un plano de igualdad. Que como producto de ésta, las partes, en el ejercicio de la autonomía de la voluntad, arribaban a un acuerdo que debía ser respetado por todos, pues no hacerlo implicaría desconocer el ejercicio de su libertad, algo que, desde la Revolución Francesa, y aún varias décadas antes, era objeto de estudio por la filosofía moderna.

El tiempo demostró que las relaciones jurídicas entre las partes no eran necesariamente iguales. En el plano del intercambio de bienes y servicios, se llegó a concebir que el productor, en la gran mayoría de supuestos, impone al consumidor las condiciones normativas que regirán la compra de un producto; esto es, la antigua autonomía de la voluntad que señala que ofertante y aceptante negociaban las cláusulas del contrato, se vio contrastada con una realidad que cada día se venía haciendo más evidente. Nació así el Derecho del Consumo como disciplina jurídica basada en principios opuestos al Derecho Civil.

En el plano de las relaciones entre trabajador y empleador, en el siglo XIX Karl Marx se encargó de analizar a fondo la relación opuesta entre capital y trabajo, de cómo éste producía la plusvalía que aquel se apropiaba, de cómo el régimen capitalista enajenaba al obrero, y de cómo una nueva forma de producción podría, en su concepto, remediar la situación de explotación a la que era sometido el operario.

Bajo aquella idea, el desequilibrio de poderes era indiscutible. A pesar de ello, las jornadas laborales de doce (12) o hasta dieciséis (16) horas que eran impuestas como condiciones contractuales por parte del empresario; esto deshumanizaba al obrero y propició dos respuestas: una social, materializada en la existencia de sindicatos; y otra laboral, materializada en la producción de normas jurídicas que tuvieron por objeto equilibrar la posición económica de desigualdad entre las partes inmersas en un contrato de trabajo, a través de mecanismos jurídicos.

No han pasado ni 150 años desde la aparición y posterior progresión del Derecho Laboral, no obstante, en el Perú, los derechos laborales tuvieron problemas al momento de su reconocimiento en sede judicial. En efecto, la antigua Ley Procesal del Trabajo parecía inspirarse en principios y formas propias del Código Procesal Civil, que como sabemos es el cuerpo normativo utilizado para la efectivización a nivel judicial de los derechos civiles patrimoniales. Así, resultaba inconcebible que una norma procesal destinada a efectivizar derechos laborales inspirados en principios e instituciones propias y opuestas al Derecho Civil, sea una repetición de una normativa procesal que servía para el reconocimiento de derechos basados en principios diferentes y contrarios al Derecho del Trabajo.

La situación anteriormente mencionada es revertida con la derogación de aquella antigua ley y su sustitución por la Nueva Ley Procesal del Trabajo (NLPT) inspirada en los principios de oralidad e inmediación.

El pasado lunes 18 de diciembre se llevó a cabo en la ciudad de Cañete la II Convención Anual del Programa Presupuestal 0099 – Celeridad en los Procesos Laborales Judiciales, reunión que congregó a Presidentes de Corte y a los integrantes del Equipo Técnico Institucionales de la NLPT.

Dicho evento tuvo como propósito analizar el estado actual de implementación de la ley procesal de reciente vigencia (su aplicación no sobrepasa la década) y las perspectivas para el futuro. En ese sentido, tópicos como la distribución del trabajo en el Módulo Corporativo Laboral o el estado actual de la celeridad procesal a través del uso de mecanismos electrónicos, se convirtieron en temas de exposición que permitieron apreciar el estado actual de la justicia laboral en el Perú.

Resulta importante destacar que el progreso de la tutela jurisdiccional efectiva en los procesos laborales se debe, en gran parte, a la utilización de una nueva herramienta que permite la distribución y organización del trabajo, como lo es el Módulo Corporativo Laboral (MCL), el mismo que, de acuerdo a la Resolución Administrativa N° 399-2014-CE-PJ es definido como una unidad organizacional que congrega a los órganos jurisdiccionales que aplican la NLPT. Ésta cuenta con dos (2) áreas de trabajo como son el área jurisdiccional y el área de apoyo a la función jurisdiccional. A partir de esta premisa, el MCL subdivide al área de apoyo en dependencias con labores delimitadas y especializadas que en conjunto coadyuvarán al Juzgador Laboral a resolver con prontitud un conflicto de intereses de esta naturaleza (v.gr. el Área de Apoyo al Juez, Área de Apoyo a las Causas, Área de Apoyo a las Audiencias, Área de Pericias, entre otros).

Pero no solo a raíz de la división y alta especialización de las funciones de los actores jurídicos que resuelven un conflicto de intereses producto de una relación jurídica laboral, se ha venido tutelando de una manera más célere los derechos del trabajador; así, el uso de la notificación judicial electrónica agiliza el trámite de la puesta en conocimiento de las resoluciones judiciales a como se venía dando hasta hace poco; al propio tiempo, la agenda judicial electrónica evita que las audiencias se frustren a causa de descuidos imputables a la organización judicial.

La efectiva tutela de los derechos del trabajador es un problema que el Poder Judicial afronta y busca resolver a través de la distribución y especialización del trabajo, y utilización de mecanismos que nos brindan las nuevas tecnologías; éstas herramientas son de suma utilidad por cuanto permiten efectivizar disposiciones laborales que en el fondo se oponen a una cultura de estática procesal que venía siendo aplicada al amparo de antiguas normas procesales laborales emitidas durante la década de los años 90.

El evento sostenido con las autoridades del Equipo Técnico Institucional de la NLPT ha sido de suma utilidad en tanto nos ha demostrado cuál ha sido el nivel de evolución de la justicia laboral a raíz de la implementación de la nueva norma procesal y de los mecanismos de distribución del trabajo y uso de nuevas tecnologías, en base a la información recogida en las diversas Cortes Superiores del país. Los resultados son alentadores, estamos yendo por un buen camino en tanto el trabajador que ve amenazados o vulnerados sus derechos, ve en el Poder Judicial una institución comprometida con la reposición o efectiva protección de sus derechos.





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