Walter Ríos Montalvo

Walter Ríos Montalvo

Columnista Invitado III

Acerca de Walter Ríos Montalvo:





UNA VISITA IMPORTANTE

El último jueves, a horas de la tarde, Su Santidad pisó suelo peruano después de una agitada visita al país hermano de Chile. En el país sureño, el Papa se encontró con un panorama que, hasta el momento, no se grafica en nuestro territorio: quema de iglesias, violentas protestas, lanzamiento de objetos contra la autoridad papal; en suma, actos que rebalsan el ambiente inspirado en cánones de tolerancia que debe existir entre quienes conformamos el colectivo social. Probablemente, esta actitud del pueblo vecino sea consecuencia de dos circunstancias conjuntamente relacionadas: la tasa decreciente de personas católicas que, contrario al caso peruano, no optan por “pasarse” a otras religiones, sino al agnosticismo; y el anticlericalismo militante que convierte la movilización sureña en una de las más ardientes de la región (MELÉNDEZ, Carlos, “Francisco”. En: El Comercio, edición impresa del 20 de enero, p. 29).

Independientemente de los cargos formulados contra la Iglesia, en un Estado Democrático y Social de Derecho, el respeto a las instituciones no solo debe basarse en una ecuación conveniencia/inconveniencia o me parece justo/me parece injusto, sino en el respeto ante las expresiones de la personalidad de las que somos ajenos. Precisamente en esta última afirmación radica el valor de nuestro sistema democrático como crisol de ideas que, pese a no ser las mismas o similares, merecen ser oídas y respetadas. A su vez, el respeto a las instituciones también se refleja en la proscripción de la fuerza, y la concentración de ésta en el aparato estatal para que sea él quien se encargue de declarar la culpabilidad o la inocencia de los acusados.

Ahora bien, más allá del imprescindible ambiente de cortesía que debe haber ante la llegada del Sumo Pontífice, creemos que la visita del Papa Francisco debería ordenar el ambiente político nacional que actualmente no avecina buenos tiempos. Así, desde tiempo antiguo es conocido que la Iglesia ha participado como agente conciliador en las disputas políticas generadas entre gobernantes; como reciente muestra de lo anterior tenemos al papel mediador del Cardenal Juan Luis Cipriani en la reunión sostenida por, nos guste o no, los dos representantes de las mayores fuerzas políticas en la actualidad.

Entonces, al margen, por ejemplo, de la decisión que vaya a adoptar la Corte Interamericana de Derechos Humanos, resolución que, como bien señala el Presidente del Poder Judicial, debe ser respetada y acatada en todos sus extremos, la visita de Su Santidad ayudará a dejar un mensaje de paz importante en una nación que actualmente atraviesa conflictos como la corrupción, el feminicidio, el vandalismo, el sicariato, la delincuencia juvenil, y la crisis gubernamental que, a fin de cuentas, perjudica el impulso y desarrollo económico, o lo que es lo mismo, a los peruanos más humildes.

Dejemos pues que un mensaje de caridad brindado por un ser humano que inspira paz y tranquilidad, sea el que nos haga reflexionar sobre la importancia de dejar a un lado los apetitos personales y, por fin, trabajar unidos por nuestro Perú.





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Rosa Bartra: “Si Vizcarra renuncia, resuelve la crisis”

Rosa Bartra: “Si Vizcarra renuncia, resuelve la crisis”