¿Waterloo a la vista?

¿Waterloo a la vista?

No sabemos si lo que dice Zamir Villaverde -hoy recluido en un penal- sobre el fraude electoral sea verdad, habrá que corroborarlo. Lo que sí es una verdad -y absoluta- es que el accionar de este desgobierno desde que empezó, hace tan solo nueve meses, ha sido tan desastroso y delictivo que no nos debería extrañar para nada que haya incurrido en todo tipo de trampas para llegar al poder. Algo para lo que contó con la complicidad de los jefes de los entes electorales y la total complacencia del gobierno de Sagasti y su corte de adulones (los mismos que tenían a Vizcarra como ídolo, gran culpable de la debacle que sufre el país).

Hay un cierto sector de la política que jamás ha ganado una elección popular (sus votaciones son paupérrimas), pero se mantiene hace años tras bambalinas manejando los hilos del poder: el establishment progre/caviar (en estos días golpeado con lo de Sunedu y la elección del TC). Ellos se burlaron de los que tan solo solicitábamos ver los documentos -públicos además- de un proceso electoral plagado de irregularidades. Hoy, algunos de sus más preclaros miembros han salido muy presurosos a desvirtuar sin más que sus palabras -muy devaluadas por cierto- las declaraciones de quien fuera socio del presidente Castillo y que hoy denuncia que su vida corre peligro.

En 2016, un reportaje trucho de ‘Cuarto Poder’ se trajo abajo la candidatura de Keiko Fujimori. De nada valió que fuese desmentido al día siguiente, la aplanadora antifujimorista fue muy efectiva y un anciano y frívolo PPK -con el inestimable apoyo de esta gente- salió elegido por 0.24% de ventaja. Para hacer corto el cuento, descartado PPK, Vizcarra se hizo del poder, judicializó la política, cerró el Congreso y destrozó lo poco que había de clase política. En 2020 Vizcarra fue vacado con toda justicia y una minoría roja con Sagasti a la cabeza tomó el mando.

Para la elección de 2021 nuevamente las malas artes de la izquierda y caviarada con ese radical, obsesivo, enfermizo, necio y obcecado antifujimorismo llevaron al poder al peor presidente que haya tenido la historia republicana.

Nuevamente la ventaja con la que “ganó” Castillo a Keiko fue por décimas: 0.23%. Villaverde ha declarado ante una Comisión del Congreso el enjuague que se tramó para esa elección. Algo que muchos estábamos seguros, pero que jamás pudimos conocer fehacientemente por decisión de los mismos involucrados. ¿Será este el Waterloo de toda esta basura de gente?

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.